sábado, 28 de julio de 2012

“LA MEJOR HORA PARA PROPORCIONARNOS UNA AUTO-SATISFACCIÓN “


                               


(CAPÍTULO I)

                ¡La mejor hora puede ser esta, depende de ti, o de vosotros! Es la hora en que no estamos, cuando permanecemos ajenos al mundo atávico que nos estropea los sentidos. En este momento debemos invitar a nuestro cuerpo a un viaje, dejándolo en calma total y por el momento en reposo. Posiblemente en el primer intento no se logre, pero con la práctica se va modelando la auto-satisfacción. Lo importante de esta experiencia, es que el tema es amplio, podemos llegar a la auto-satisfacción en cualquier materia que ensayemos hasta ponerla en práctica. ¡Ojo! Refiriéndome a la sexualidad, lo importante de esta auto-satisfacción es que no lleguemos nunca a un orgasmo, por ningún motivo o razón; si por algún motivo esto sucede, no sería una auto-satisfacción, solamente una liberación de voluntad. Cuando el hombre eyacula, o la mujer experimenta espasmos vaginales, aunque sea por medio de la masturbación, no es una auto-satisfacción, es únicamente energía que se escapa sin control, dejando nuestro sexo al olvido. Este momento debe ser trascendental.
   El control llega con la práctica, y en las primeras tentativas hay que estar muy alerta para no tomar por el camino errado. Lo primero es encontrar la hora adecuada para nuestras intenciones; siempre, y es sumamente importante, debemos estar con el estómago limpio, vacío de todo alimento y sustancia tóxica que pueda dañar la auto-satisfacción. En ayunas es una hora recomendable, después de pasar por el baño y evacuar todos los líquidos y sólidos que ha retenido el cuerpo de la noche anterior. Seguidamente un baño con agua tibia, que se adapte a la temperatura ambiente. 
Las mujeres no utilizar la ducha de mano en la vagina, puede cambiar el PH de la misma. Solamente pasar muy suavemente, con la mano contraria, los dedos por los labios externos y comprobar la tonalidad de la misma, no deben llegar a estar sonrojados, más bien pálidos. Si poseen mucho bello púbico, nunca rasurarse, puede provocar pérdida de sensibilidad. Con todo cuidado se toma un peine y se va apartando cada mechón de bello púbico, hasta formar dos escuadras bien alineadas, una a la izquierda y la otra a la derecha. A continuación, se toma el dedo índice de cada mano y se presiona lentamente cada labio por la zona externa hasta que la vulva haga acto de presencia. La vulva debe estar relajada, pero radiante. Grabaran en su mente cada rincón de su anatomía, su volumen y grosor. Con un espejo, comprobaran su color.  
Los hombres deben terminar el baño, cuando vean que el escroto se ha reducido y los testículos comiencen a hacer más pequeños que de costumbre. Nunca permitan que el pene intente engordar, es un mal síntoma y posiblemente arrastraría malas consecuencias. No dejen que las venas conquisten la piel. Lo mejor es tomar una cuerda elástica con cada mano y depositar sobre ella el falo, y con un movimiento pelviano lanzarlo al viento una y otra vez con la misma intensidad. En ambos casos la ducha debe ser solamente con agua.
Ahora estamos listos para dejar el cuerpo desnudo y mojado sobre una cama cálida y blanda. Y aquí llega el comienzo del aprendizaje de la auto-satisfacción. ¡Pero esto será en otra lección.




(Capítulo II)

                La habitación debe de estar limpia. Sobre la cama sábanas recién lavadas, si son nuevas mucho mejor, pero de todas formas pasadas por agua. No utilicen productos que interfieran en el proceso. Aunque se piense lo contrario, la habitación debe estar ventilada y con luz natural, para tener una visión  real y completa de nuestro cuerpo. Recuerden, nada de música, tenemos que comenzar por escuchar a nuestra piel, que con el tiempo nos guiará a nuestro sexo. Todo elemento sonoro externo por el momento está descartado (más adelante se podrán añadir elementos para enriquecer la auto-satisfacción). Para llegar a una verdadera auto-satisfacción se necesita una evolución del cuerpo y de la mente. Como dije en el capítulo anterior, llegar a una masturbación es sencillo, pero sentirse realizados por medio de la auto-satisfacción es algo más complicado. La auto- satisfacción no termina, cada momento es una prueba que supera el anterior, llegando hasta donde estamos dispuestos a disfrutar, no hay límite. La masturbación relaja, la auto-satisfacción conforta.
Este ejemplo de la habitación y la cama es para principiantes. Para tener la base de una posterior y más variada auto-satisfacción, todo lo externo es aplicable, dependiendo del entrenamiento que tengamos. Poco a poco y muy lentamente iremos incluyendo elementos que enriquezcan el proceso, pero por ahora no. Si comenzamos por el final, el placer será un simple espejismo. Todo es evolutivo y para llegar a la gloria hay que comenzar desde muy abajo. Conociendo nuestro cuerpo lograremos el control para alcanzar otra dimensión. Si queremos crecer, tenemos que alimentar las raíces. 
Esta noche, dejen el cuerpo desnudo, abierto al universo, despejen la mente de todo lo terrenal y comiencen el viaje. En la mañana seguramente serán más felices, es el comienzo.




(CAPÍTULO III)
                Posiblemente para el hombre una de las mejores horas para la auto-satisfacción esté entre las últimas horas de la madrugada y el amanecer, que puede o no coincidir con el horario de la mujer. Cada uno somos un mundo, y la generalidad no siempre tiene la verdad absoluta, y en pocas ocasiones es objetiva.
Si la noche anterior han dormido completamente desnudos y en alerta. Cuando digo en alerta es sexual y mentalmente. En la mañana (o cuando puedan) deben escribir la experiencia de la placentera noche vivida. Si al leer esto que les trasmito ponen peros, o no están abiertos al conocimiento, seguramente no funcionará. El pesimista tiene el don de permanecer, de nunca decidirse a partir, por ende, nunca llegará al final. El pesimista, es el eterno estudiante que no se arriesga. 
Cada experiencia debe de ser consciente. El hombre sentir el pene tenso desde la cabeza a los pies, estando la vejiga vacía en todo momento, y escuchar el esperma que circula por los testículos hacia el exterior de su miembro. Recuerden, sin llegar a eyacular. No es sexo tántrico, es dejar escapar, cuando se tenga dominio, de algunas gotas de fluido, y repetirlo cuantas veces estemos dispuestos a experimentar. En este nivel, el pene debe ponerse erecto solamente con la ayuda de la mente, y lograr el estimulo desde el interior. Para el hombre sería muy fácil apoyarse en el recuerdo, y dejar pasar por la mente secuencias de fotos, o escenas intensas de sexo vivido o imaginado, pero no. Es primeramente una experiencia personal, no compartida, nacida desde nuestros temores y complejos.
La mujer posiblemente esté más entrenada en esta práctica. Es fuerte, y se enfrenta desde muy joven a sus temores en soledad. La auto-satisfacción en la mujer, ha estado presente desde siempre en su mundo estrecho, impuesto por una sociedad gobernada por hombres desde el comienzo de la humanidad. Han hecho de sus temores, el arma para ser más fuertes. Cuando la mujer, realiza una masturbación, es más completa que la de un hombre, porque su entrega no es de placer, es de liberación. Es el orgasmo del fin de las ataduras.
Más adelante veremos las condiciones orgánicas y genéticas de cada uno.



(Capítulo IV)

                En el capítulo anterior mencioné los factores genéticos y orgánicos a los que nos enfrentamos a la hora de esta práctica. El factor genético es sumamente importante. Cuando conocemos a fondo nuestras posibilidades, podremos sacar un mejor partido a nuestro cuerpo. Quiero recordarles, que esta auto-satisfacción no se limita simplemente a los órganos sexuales femeninos o masculinos. ¡No! Es una práctica, que pone en alerta todo nuestro organismo, físico y mental. Cada parte del cuerpo juega un factor sumamente importante, y para completar, a nuestro cuerpo, se le suma, la genética que heredamos a la hora de nacer.
                 La genética, nuestra genética, es un don que se nos ha otorgado a la hora de nacer. La mayoría de las veces se reniega de nuestra genética, y es un error. Posiblemente muchos no estamos conforme con el tamaño y grosor de nuestro pene, con el color y los pliegues de nuestra vulva, con la forma desenfadada de nuestros testículos, o con el poco o mucho volumen nuestros pechos. Sin llegar a mencionar, todo lo que se cae por la fuerza de gravedad. ¡No son consecuentes con su cuerpo! ¡Deben sentir más amor por su persona! ¡Nadie tiene la verdad absoluta sobre los cánones de perfección y belleza! ¡Y deben recordar, que la persona que tenemos a nuestro lado, o queremos conquistar, no lo considera así, apartarla definitivamente de nuestra presencia! ¡No se merece ni un pequeño espacio de nuestra piel, o un simple giro de cabeza!
                 Hay que aprender a sacar partido a nuestras condiciones físicas. Todos estamos aptos para una auto-satisfacción. ¡Todos! Y dejar los lamentos y auto-compasión para otra vida, si es que fuera necesario. ¡En esta existencia hay que ser fuertes! Las limitaciones debemos convertirlas en virtud, y sacar partido a cada espacio, por muy pequeño que sea, de nuestra piel. Cuando nos entregamos con autenticidad, creamos una energía positiva a nuestro alrededor, que todo se hace placentero; y el que no entra en nuestro juego, por prejuicios, o por considerarnos, falto de belleza, es un mediocre que está perdido en el espacio vacío de su cabeza.
                 Cada pecho, en toda su variedad es, sublime. El volumen, la estructura de sus líneas son apasionantes. La amplitud de su aureola en complicidad con el pezón forman un binomio extraordinario. Toda la genética respecto a la forma, color, tamaño, desprendimiento del músculo, es completamente bello, sin excluir ningún ejemplo. La cantidad de elementos en nuestro cuerpo, también está registrada en nuestro cerebro como una verdad absoluta, pero no es verdad. Piensen por un momento la visita de una dama con tres o más pechos, o de un caballero con dos penes, o tres testículo. ¡Es una experiencia alucinante! Algunas culturas, consumen alimentos o carnes, que para otras, sería una abominación, y viceversa. Esto da la medida, que la verdad no es absoluta, y que todo es sumamente extraordinario y bello. ¡Todo! Dependiendo del ojo de quien lo mire, el milagro será realidad.




(Capítulo V)

                El factor orgánico es el otro cincuenta por ciento dentro del juego apasionado de la auto-satisfacción. Les había mencionado sobre las formas, tamaños, grosores, o aspecto en general de los órganos sexuales tanto de la mujer como del hombre. Todos los tabúes que tenemos sobre este aspecto, debemos dejarlos a un lado y comenzar de cero. Lo importante dentro de esta práctica es sacar el mayor partido a cada una de las zonas de nuestro cuerpo, y para lograrlo, hay que conocerse más y mejor. Hacer de una limitación, una virtud. Cuando pensamos que no damos la talla, o que no estamos a la altura de una circunstancia es falso, debemos verlo como una meta que debemos de lograr.

En el escaparate de la humanidad, cada uno de nosotros contamos con posibilidades variadas (en cuanto al sexo y al placer) que nos identifican para bien o para mal, y esto es nuestro don. En la auto- satisfacción no hay fronteras. Un pene pequeño, retorcido o flácido, es tan sublime, o más, que uno que se toma por normal. Una vagina poco profunda, estrecha y seca, es tan deliciosa como cualquier otra. Un cuerpo sin líneas, de estructura mayor, y de piel curtida en mil batallas, goza de belleza y pasión si su dueño o dueña lo desean. Cada ser humano porta infinitos secretos por descubrir, y cada edad trae consigo un embrujo y su verdad. Hay que vivir cada momento como si fuera el último de nuestras vidas, y en todos ellos entregarnos sin medida ni condición.

Se de un hombre que dejó de practicar el sexo porque su erección no era completa. Con los meses la disfunción fue mayor y probó con las pastillas milagrosas, hasta dejar su órgano al olvido. ¡Esto es lo menos indicado! ¡Lo peor que se puede hacer! Este hombre no llevaba una vida sana físicamente. El poco ejercicio de su cuerpo y los excesos de todo tipo en su dieta, lo convirtieron en un paralítico sexual. Se abandonó en cuerpo y mente, y su órgano sexual cada vez fue más pequeño, hasta ser algo menos que nada. El pene dejó de ser multifuncional, para convertirse únicamente en el grifo que da paso al líquido residual de nuestro cuerpo. ¡Qué impotencia para un órgano dispuesto a mantenerse vivo!

En la parte orgánica que le toca, este hombre mató a su pene através de su cuerpo, pero la peor renuncia fue la de su psiquis. No tenía un pensamiento fuerte y entrenado para influir en todo su organismo. Era de mentalidad débil, y como la mayoría de una generación, condicionada por los prejuicios y las creencias religiosas-doctrinales. ¡El pecado mayor es dejar morir sin ningún sentido nuestra sexualidad! ¡Aquí sí hay pecado! Cuando el problema de disfunción es mayor, y no está en nuestras manos la solución, hay que entrenar aún más la mente y llenarnos de espiritualidad. Debemos hacer del obstáculo una vía para alcanzar la auto-satisfacción. ¡Recuerden! ¡La auto-satisfacción es algo más que una ínfima masturbación, es el paraíso de nuestros deseos. ¡Si queremos, todo podemos sentir placer, sólo hay que trabajar!





(Capítulo VI)

                Hay un ejercicio que debemos realizar para continuar el entrenamiento hacia una auto-satisfacción placentera y plena. “La imagen opuesta”, es el nombre de este ejercicio que les propongo. Consiste en poner el cuerpo de pie, frente a un espejo de tamaño igual o mayor a nuestras dimensiones. El cuerpo lo debemos ver en su totalidad, nunca cortado, ni distorsionado por ningún elemento ajeno a nuestra voluntad. Para realizar este ejercicio, antes debemos disponer el cuerpo y la mente, siguiendo los pasos que se recomiendan en el capítulo I, II, III, la preparación en toda su totalidad. ¡Recuerden que mientras más entrenados estemos, mayor será la evolución!
                Antes de enfrentarnos al espejo, y después de hacer la preparación comentada, el paso siguiente sería vestir el cuerpo sin mirarnos al espejo. ¡Las vestimentas tienen que ser nuevas! Cuando digo nuevas, me refiero a que nunca antes la han puesto sobre sus cuerpos. ¡El descubrimiento del elemento nuevo! Es fundamental escapar de las prendas llamadas “sexys”, que no son más que reclamos comerciales para conducir las mentes a su terreno. La vestimenta debe ser holgada, sencilla, y transpirable, de tejido voluble, que descanse en nuestro cuerpo y lo modele en cada movimiento. No deben llevar tintes de ningún tipo estos textiles, es preferible que sean de color natural, el blanco puro y luminoso.
                Lo fundamental es escapar del diseño común en la vestimenta del hombre y la mujer, que nos condiciona un tipo de comportamiento establecido. Dependiendo del vestuario que llevemos, así nos comportamos ante una u otra situación. La mayoría de los hombres y las mujeres de este planeta, toman la personalidad a través de sus ropajes, y se dejan llevar simplemente por ellas. Las ropas influyen de tal forma, que muchas veces parte de la violencia en la vida cotidiana, es determinada por la seguridad que nos proporciona determinada prenda. ¡Si en la política, sus representantes vistieran como simples mortales, sin tantos protocolos y acartonamientos, seguramente sus oídos serían más receptivos y estarían más cercanos a la población! ¡Si los banqueros hicieran lo mismo, posiblemente el dinero, fluyera con algo más de trasparencia y equidad! ¡El vestir influye en la personalidad para bien o para mal, simplemente hay que saber elegir!
                Una especie de bata, túnica, quimono, como el quieran llamar, donde el cuerpo se sienta sin ataduras, sería la prenda ideal para descubrirnos ante el espejo, y poder actuar con libertad con la mayor naturalidad del mundo. Esta túnica blanca, debe llegar a la altura de los tobillos, y las mangas, hasta las muñecas, con un escote más abajo del nacimiento del pecho, lo mismo para el hombre como para la mujer. Solamente quedaría desnuda, al descubierto, la cabeza, las manos, y los pies. ¡Recuerden! ¡No se debe de llevar ningún tipo de ropa interior! Sobre el mapa de la piel no debe haber presión alguna. ¡Todo fuera del cuerpo, cadenas, pendientes, colgantes, piercing, relojes, y demás, nada que no sea la piel y la túnica! ¡Nada de maquillajes! ¡El cabello debe de estar suelto y cepillado! Entonces, con el cuerpo preparado de antemano (capítulo I, II, III), comenzaremos la meditación, para poner la mente en  armonía con el cuerpo y el espacio que nos rodea. ¡Seguidamente nos enfrentaremos al espejo!
                En el capítulo siguiente comenzaremos por la meditación para seguir hacia el camino de “la imagen opuesta”.





(Capítulo VII)

LA MEDITACIÓN.

                Con el cuerpo listo de ante mano entraremos en la meditación. La posición que adoptemos para meditar debe ser la más favorable y armoniosa para la persona que lo realice. Acostado boca arriba sobre el suelo, de pie, o en la posición de flor de loto (esta última es algo más complicada si no se ha realizado antes) cualquiera de ellas, sería un buen comienzo. Pongamos el ejemplo de la posición tendidos sobre el suelo. Las piernas rectas, y los brazos extendidos en ángulo de 45º con la cadera. Las palmas de las manos colocadas hacia arriba dejando que los dedos encuentren una posición natural. La cabeza debe descansar placidamente junto con el cuello sin ningún tipo de presión. Cuando todo el cuerpo esté tendido sobre el suelo, cerraremos los ojos y terminaremos de encontrar el mejor acomodo.    
                Empezaremos con la respiración. Tomaremos lentamente el aire por la nariz contando hasta 4, y lo retendremos en 7, para después expulsarlo en 4 por la boca. En la primera inhalación, posiblemente el tórax se extienda hasta levantar los hombros, no sería correcto. Debemos controlar la respiración sin hacer  ningún movimiento brusco. El aire debe entrar a los pulmones pausadamente y de la misma forma salir. Esta respiración se repetirá las veces necesarias hasta que el simple hecho de respirar sea imperceptible, pero consciente. Llegaremos a la concentración por medio de la respiración. Normalmente no tenemos en cuenta la respiración, es una acción inconsciente que realizamos durante todos los días de ésta nuestra existencia. Con este ejercicio lograremos una compenetración física y espiritual con nuestra maquinaria corporal. Cuando lo controlemos, pasaremos a un conteo mayor, 12-7-12, y así, hasta alcanzar una mayor capacidad pulmonar. Los primeros ejercicios respiratorios pueden producir algún mareo, pero es normal, porque los pulmones están tomando una mayor cantidad de concentración de oxígeno a la que no estaban acostumbrados. Los pulmones son como nuestro cerebro, que no explotamos de ninguno de los dos en su totalidad, las amplias posibilidades que nos brindan.
                Siempre el número (el conteo) al tomar y expulsar el aire debe ser el mismo; pero en todo caso lo mejor será concentrarse por ahora en uno solo (12-7-12 no está mal).
                Hay que visualizar el aire entrando lentamente por la nariz, y sentirlo en su recorrido, hasta llegar a los pulmones y expandirlos sin ningún esfuerzo. Una vez allí, retenerlo, sin sentir que en la garganta se forma un nudo (la glotis debe estar relajada). Al soltar el aire por la boca, en cada conteo, liberaremos junto con él, todo lo negativo que el cuerpo y la mente absorbió durante el día. De esta forma, inconscientemente, entraremos en un estado de concentración ideal para continuar el ejercicio. Posiblemente la primera vez se sentirán algo defraudados, pero es como todo, con la continuidad y persistencia se puede llegar a la perfección, y de aquí, al virtuosismo, que es lo que queremos lograr para llegar a una placentera auto-satisfacción. Hasta que no controlemos la respiración, no pasaremos al siguiente objetivo. Las cosas hay que hacerlas bien desde el comienzo, porque sino, seremos una copia más.
                Después de esta respiración “consciente”, el siguiente paso será el cuerpo, que lo trataremos en el próximo capítulo.




(Capítulo VIII)


                Hemos respirado de forma consciente. Ahora podemos decir que con el entrenamiento continuo podemos llegar a controlar la respiración. Cuando llevamos el cuerpo al máximo, por ejemplo, corremos veinte o treinta minutos a buen paso, la respiración nos quiere dominar, y si no estamos entrenados nos faltará el aire y seguramente nos detendremos. Nosotros debemos tener el control de nuestro cuerpo en todo momento, y no lo contrario. Estos ejercicios nos llevaran primeramente a conocer nuestro cuerpo para después dominarlo, siempre y cuando lo llevemos por buen camino.
                 En este momento estamos tendidos en el suelo, en la posición antes mencionada. La respiración está bajo control, y nos centraremos en el cuerpo para llevarlo totalmente a la relajación. Los comienzos no son siempre placenteros o satisfactorios, y posiblemente necesitaremos mayor entrega y concentración para lograr nuestro propósito.
                 Poco a poco sentiremos como vamos entrando en un líquido agradable y templado. ¡Respiramos! ¡Despacio respiramos! ¡Una y otra vez! ¡Lentamente y sin prisa! ¡Muy despacio, vamos a otro ritmo, a otra revolución! ¡Los párpados nos pesan cada vez más! ¡Es imposible luchar contra ellos, y al final desistimos! ¡Caen por su peso cerrándose del todo! Ahora estamos más a gusto, nos sentimos protegidos de todo lo que nos rodea. ¡Somos muy ligeros, etéreos! Flotamos, nuestro cuerpo es ligero como una pluma de ave. ¡Estamos entrando en un lugar muy agradable!¡La temperatura justa que deseábamos!
                  Sin prisa, nos centraremos en cada parte de nuestro cuerpo. La cabeza reposará cómodamente, sin ninguna presión a favor del suelo. Todo el rostro dejará de estar tenso. Los pliegues de la frente, el entre cejo, los párpados, las comisuras de la boca, la lengua, los ojos, y las orejas; desaparecerá en ellos la mínima rigidez ¡Todo caerá por su peso! Cada músculo de la cara se liberará de las preocupaciones acumuladas por años. ¡Es agradable este momento! ¡Muy agradable!¡Todo el cuerpo flota! ¡Viaja en un líquido muy cálido! Seguiremos hasta el cuello, la garganta, la laringe, los hombros, los brazos y antebrazos, las manos con cada uno de los dedos, las venas y arterias; lo más ínfimo se perderá en este fluido entrañable. Todas las articulaciones y músculos reposaran plácidamente.
                 Seguiremos hasta la pelvis. Los glúteos relajados, hasta sentir que el ano se expande, junto con la vagina y el pene de forma voluntaria. Cada parte del cuerpo la visualizaremos sin prisa para eliminar toda rigidez y experimentar  otra dimensión. Puede ser que la relajación deje escapar exterior fluido o gases corporales; no importa. Es buen síntoma porque significa que no hay tensiones.
                 De esta forma continuaremos por las piernas, las rodillas, gemelos, pies, dedos,  y cada una de las articulaciones de nuestra anatomía. Poco a poco daremos un paso mayor, hasta visualizar cada uno de los órganos internos de nuestro cuerpo. Lo veremos todo. ¡No es fácil, pero se puede lograr! Con trabajo, constancia, y mucha concentración se puede hacer milagros. En esta existencia no hay nada imposible si se desea con todo el cuerpo, los sentidos, y el alma. ¡No lo duden que así es!
                 En esta posición, o en otra (les mencioné la flor de loto) comenzaremos la meditación. La meditación va ligada a la respiración, la concentración, y relajación. La preparación del cuerpo es un proceso de continuos sucesos que se van sumando hasta lograr el objetivo deseado. La sabiduría se logra con el constante aprendizaje.  La constancia nos puede llevar a una perfección ideal. Si no probamos, nunca sabremos nuestras limitaciones, complejos, ataduras sociales y morales. Hemos sido educados en base a reglas establecidas por el propio hombre para mantener su hegemonía sobre los demás. ¡La sociedad del control! Todo lo que está fuera de estos patrones éticos y morales es incorrecto. ¡Es una vergüenza saber que aún en nuestros días en muchos países, y en demasiadas mentes, el sexo sea considerado sucio y perverso! ¡Pero lo más triste, que muchos han muerto y morirán, sin probar los placeres genuinos y sin límites de la carne!






(CAPÍTULO IX)


                LA MEDITACIÓN: La meditación se llega con el complemento de las demás acciones antes mencionadas. La mejor formas es la utilización de una especie de mantras, pero partiendo de la experiencia de cada uno. Debemos identificarnos con su esencia. Las palabras colocadas de cierta forma llegan a formar un cántico bien elaborado para esta práctica. Se pueden utilizar consonantes mezcladas con vocales, y vocales a su vez con consonantes y viceversa, hasta lograr que las palabras bailen al salir de la boca; una musicalidad en toda regla. Pueden experimentar poco a poco en su vida privada (es un ejercicio positivo para lograr un mantra personal)  Les dejo algunos ejemplos de mantras para que prueben.

---- Sama sama sama, sam. Sama sam, sama sam.
---- Iela iela iela, él. Iela él, iela él.
---- Tono tono tono, tam. Tono tam tono, tam.
---- Mana mana mana, mam. Mana mam, mana mam.

No es una broma. Es muy en serio. Estos son mantras sagrados para encontrar la concentración y la paz interior. Pueden comenzar por estos mantras hasta descubrir los propios, los que rigen nuestra personalidad. Busquen la musicalidad de las palabras, sin tratar de encontrar un sentido a las mismas, que no es lo importante. La repetición consciente los llevará a una concentración total, y esta a su vez a la relajación. Si alguna vez desean expresar sus experiencias de la forma que deseen, seré todo oído; pero solamente, si les nace de su interior, no lo olviden.


       “La imagen opuesta”

Después de lo comentado en los capítulos anteriores, es la hora de enfrentarnos al espejo. Es posible que durante todo este proceso nuestro cuerpo esté excitado, pero si hemos llegado hasta aquí sin producirnos una masturbación (de la forma cotidiana que hemos comentado en capítulos anteriores), es porque comenzamos a tener el control sobre nuestra mente y nuestro cuerpo. Esto es bueno, porque tener el “control” hace que llevemos la voz cantante ante todo; absolutamente todo. Con el control nuestros sentimientos están protegidos, y no se airean al viento ante cualquier impostor o impostora, que lo único que buscan es el placer de hacer daño al vulnerable. Desnudarnos de cuerpo es una nimiedad, no perdemos nada, pero desnudar los sentimientos, nos exponemos a perder la paz y el futuro.
                 El sentido de este ejercicio es descubrir a la imagen que encontramos en el espejo, que es muy diferente a la nuestra. No debemos en ningún momento mirarnos en el espejo, no, porque no somos nosotros. Buscamos la imagen opuesta, la que nunca antes habíamos descubierto y que habita en nuestro interior y en nuestras líneas corporales. Comenzaremos a amarnos a nosotros mismos, a desearnos, gustarnos, y complacernos, es la mejor vía para amar a los demás. Es la hora de proporcionarnos una auto-satisfacción.


Continuará...........................



jueves, 26 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!




PARTE 11.

                Estas casualidades que con anterioridad había imaginado, se fueron concretando con el paso de los años. Muchas veces pensaba en una situación, o deseaba tanto un encuentro que se me hacía realidad tarde o temprano. Desde que el instinto dejó de ser incierto empecé a ver a Tatiana más allá de los juegos.
                Siempre estuvimos juntos en cada verano. Nuestra relación fue por temporada. Nos separábamos antes que llegara el invierno, y pasada la primavera nos volvíamos a reencontrar. Cada reunión era sublime, porque los dos habíamos cambiado. Todas estas decisiones eran tomadas por nuestros padres. Más tarde, sin hablar del tema, los dos deseábamos vernos en cualquier momento y volver a estar juntos. El verano se nos hacía corto.
                Recuerdo que la primera vez que me dí cuenta que mi prima se estaba haciendo mujer fue en el río. Dejó de bañarse desnuda. Fue un año de descubrimientos. Por debajo de la camiseta mojada los diminutos pechos de Tatiana se dejaban notar con cierto pudor. Yo también tomé medidas, y tapé mis vergüenzas que comenzaban a desarrollarse. ¡El último día de este verano comprendimos que éramos otros!
                En el siguiente año Tatiana se había transformado. Llegaba de la ciudad con un desparpajo natural que ruborizaba mi piel de chico pueblerino. No es que su cuerpo fuera diferente, es que la misma Tatiana era otra. Su rostro, las caderas, los labios redondeados y gruesos, la cintura en contraposición con el torso, su talla, su peso; y sobretodo la mirada profunda, con un negro intenso que dejaba huella al pasar. Tatiana no era la prima de los juegos inocentes. Lo mismo dijo ella de mí.

                Continuará....................................... 

martes, 24 de julio de 2012

¡VICENTE Y LA ADOLESCENCIA!



CUATRO.

                En mi época a los hombres que mantenían la piel del prepucio intacta se les llamaba "caballero cubierto", porque no se dejaba al desnudo la cabeza del pene. Al nacer, los padres eliminaban el frenillo de sus hijos varones con una intervención menor, si era verdaderamente necesaria. Muchas veces con el masaje diario antes del baño, la cabecita del pene veía la luz. En los casos más difíciles, o por descuido de los mismos padres, al llegar a la mayoría de edad la piel no alcanzaba la elasticidad necesaria y comenzaban los problemas higiénicos y sexuales. Nuestro amigo Vicente era un caballero oculto hasta que nos enteramos por su propia boca.
                Un fin de semana llegó con la noticia que se había operado. Ocho puntos le dieron hasta eliminar el frenillo. ¡Según él, su pito los necesitaba por su tamaño prolongado! Así su pene quedó de baja por dos largas semanas. ¿Todo este tiempo fornicó con la cabeza cubierta o nos engañó cuando se refería a sus relaciones? No es que nosotros fuéramos vírgenes, es que hasta ahora, las esporádicas relaciones que mantuvimos, no llegaron a ser plenas en toda su extensión. En la mayoría de las ocasiones, que no eran muchas, eyaculábamos entre las piernas de las chicas sin llegar a una penetración; o simplemente apoyados a uno de los labios externos de su vagina pensando que conquistábamos el paraíso. Del grupo todos habíamos sido operados en la niñez. Poseíamos unos penes elásticos y perfectos, en espera de una relación prolongada que no terminara después de algunos minutos desastrosos. 
                Esto fue solamente el comienzo, pronto descubrimos que las relaciones sexuales pueden llegar a ser dilatadas durante toda la noche, y mucho más si los involucrados en el acto se lo proponen. Entonces supimos que Vicente pudo tener relaciones intimas, pero no de la forma intensa y animal que nos contaba. ¡Ahora Vicente podía afirmar que estaba dispuesto a enfrentarse a la batalla con todas las armas disponibles! El caballero se había descubierto.
                La noche del sábado a la que me refiero, comenzó con una fiesta formidable en casa de un primo de uno de los amigos del grupo. Vicente llegó como siempre, con su camiseta negra ceñida al cuerpo, y esparciendo sus hormonas masculinas por todo el salón, donde las féminas esperaban para ser sacadas a bailar. Ninguno de los presentes llegábamos a la edad de veinte años. Vicente si no recuerdo mal, había cumplido los dieciséis o diecisiete años. Nosotros uno más o uno menos. Todos pretendíamos ser mayores de veinte años en las noches inesperadas de cada fin de semana. Al menos, siempre regresábamos a casa con un beso que guardábamos por tiempo indefinido en nuestros labios.
                Este sábado que les comento, en una de la esquinas del salón, una llamativa chica se aburría con un vaso en la mano. La joven parecía ajena a la habitación. Posiblemente su pensamiento se encontraba algo más que distante. Nuestro amigo Vicente, fue el primero en percatarse de la presencia de la chica de pelo largo hasta la cintura. Una cabellera lacia. En estas fiestas la luz se descartaba para que las parejas intimaran hasta desbordar su imaginación. Al principio no se distinguía absolutamente nada, pero poco a poco la visión se adaptaba y nos transformábamos en una especie de topos videntes. Sin llegar a ver los detalles, las líneas corporales de las jóvenes, se metían en nuestros ojos y nos distorsionaba el pensamiento. ¡Qué curvas más sinuosas penetraron en mi retina!
                Vicente no perdió tiempo, y nos dijo que la conquistaría hasta llevarla a la cama, o a un parque.
__ ¡Un momento! ¡Estás recién operado! –Le dije como un amigo le hablaría a otro consiente de su dificultad.
__ ¡Es verdad! –Afirmaron los demás-- ¡Estás operado y no puedes tener relación íntima.
__ ¡Es igual, en algún momento tendré que utilizarlo! –Habló Vicente.
__ ¡Debes esperar los días que te dijo el médico! –Con mi sabiduría le comenté.
__ ¡Sí, es verdad! –Me apoyaron los demás-- ¡Nada de chiquichiqui....!
__ ¡Veré lo que se hace cuando llegue el momento! –Fueron las palabras de Vicente.
__ ¡Los puntos! ¡Eso, los puntos se pueden soltar! –Se lo afirmé con seguridad.
__ ¡Sí, los puntos! –Respondió el coro-- ¡Puedes perder el pito en el intento!
__ ¡Qué tontadas dicen! ¡Aún no he hablado con la chica y miren todas bobadas que se les ocurren! ¿No será que quieren que les deje el camino libre para...........? ¡Eso es! ¡Pues no! ¡Voy hablar con ella!
                Y sin decir nada más, se marchó Vicente hacía la esquina del salón. Llegó por detrás y se presentó.
__ ¡Hola! ¡Soy Vicente!

Continuará....................................................  

lunes, 23 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!






PARTE 10

__ ¡Tengo que llevar la iniciativa aunque esté acorralado por ambas partes! ¡No es posible que mis movimientos y mis ideas se encuentren secuestrados por mi prima y su amiga! ¿Cómo hacer para que comprendan que yo puedo tomar una decisión y ser muy imaginativo?
                Tomé la determinación de dejar en completa libertad la mano de Tatiana, para ver hasta dónde llegaba su osadía por escudriñar dentro de mis pantalones.
__ ¡La voy a dejar incluso si se encuentra con mi músculo en completa forma! ¿Pero si lo coge y se lo mete en la boca? ¿Qué estoy pensando? ¡Seguramente Tatiana no llegará hasta estos extremos! ¡Me gustaría que me la chupe toda la tarde! ¡Pensándolo mejor no, aún no me he duchado y hoy el calor ha sido aplastante! ¿Qué vergüenza si lo toma en sus manos y está.............? ¡No, mejor olvidarlo!
                Con todos mis pensamientos me olvidé de Flavia que continuaba con su propósito de introducirme por los ojos la teta del pezón profundo. Acostado en la hamaca su figura es hermosa. Veo sus pechos desde otro rincón y dan la impresión de ser más grande de lo normal. Una de las cosas que me excita es la composición de una mujer con los brazos levantados y apoyados en la nuca. Dejan la línea del torso interminable. Comenzando desde la cintura por toda las costillas hasta llegar al punto en que los pechos se unen con los axilas. Un perfil envidiable, y si la persona se llama Flavia y contonea su busto sobre mí, se me nublan los sentidos.
__ ¡Voy a tomar los dos pechos y los uniré para absorber sus pezones de un golpe! ¡No dejaré que la teta del pezón profundo continúe siendo la más llamativa, haré de la otra una franca competidora! ¡Eres bella Flavia y siento que me estoy perdiendo con solo pensarte! ¡No quiero imaginar cuando el verano termine y te marches junto con mi prima! ¡Mi prima! ¿Qué haces Tatiana?
                Tatiana con cuidado había llegado con su mano hasta mis calzoncillos. Por algún error, o a propósito, continuo de largo, y con sus dedos atrapo mis testículos que quedaron acorralados entre mis piernas y su diestra mano. ¡Era la primera vez que me tocaban los huevos!
__ ¿Qué se debe hacer en esta situación cuando una chica tiene en su mano dos huevos inexpertos? ¡No lo sé! ¿La dejo hasta hacer y deshacer? ¡En las películas porno que he visto, ninguna mujer coge los huevos del protagonista o de ningún otro; al venos las que yo he visto! ¡El pito sí, pero los huevos para qué! ¿Qué hago? ¡Tengo en mi cara un par de tetas que revolotean como moscas sobre mi cara, y una mano que pretende robar mi intimidad! ¡Debo hacer algo!
__ ¿Vamos al río? ¡...............! ¡Vamos al río!
                Me incorporé con decisión. Y mis palabras surtieron efecto. Flavia regresó a la realidad y sus pechos volvieron nuevamente a la intimidad de su prenda. Mi prima extrajo la mano de mis pantalones, no sin antes deslizarla con calma hasta encontrar por descuido mi pene que se encontraba en una posición intransigente. ¡Comprobó que el tiempo no pasa en vano, y que posiblemente todo cambia a mejor! ¡Sonrió, y se lamió las yemas de los dedos!
__ ¿Ahora? – Dijo Flavia levantándose de la hamaca.
__ ¡Sí, ahora! –Le contesté.
__ ¡Aquí estamos muy bien! –Afirmó Tatiana.
__ ¡Es que......es que.......los abuelos están cerca, pueden entrar en cualquier momento! –Era la mejor respuesta, y pensándolo por segunda vez, sería un peligro que nos encontraran de esta forma.
__ ¡Por mí está bien! –Fueron las palabras de Flavia.
__ ¡Entonces vamos! –Les dije a la vez que me incorporaba.
__ ¡Mejor lo dejamos para la noche! –Habló Tatiana-- ¡Hace mucho calor! ¡Voy a buscar algo de beber! ¡El último es mariquita!
                Y salió como un torbellino hacia el interior de la casa, y Flavia la siguió. Las dos tomadas de las manos saltaban por el pasillo principal. Se perdieron sin dejar rastro, de la misma forma que llegaron.

                 Continuará............................

miércoles, 18 de julio de 2012

¡VICENTE Y LA ADOLESCENCIA!




TRES.

                Vicente tuvo una época de camiseta negra. Al principio pensamos que era la única que tenía, pero estábamos equivocados. ¡Vicente guardaba un armario con camisetas negras! Más tarde supimos el porque de esta afinidad (aunque no sé si del todo) pero nuestro querido amigo mostraba músculo con la ajustada camiseta negra, que si no recuerdo mal, era algo transparente, y de un tacto sedoso.
                ¡Un día le quemamos la camiseta negra! No recuerdo si fue por la continua imagen repetida que se nos quedaba en la retina cada vez que quedábamos con él, o por envidia al conquistar las mejores chicas de los sábados; pero le prendimos fuego a la dichosa camiseta. Vicente lloró. Una semana entera estuvimos sin verle. ¡Después de hacerlo nos arrepentimos, pero fue demasiado tarde! Vicente se enfadó con nosotros, y lo vimos marchar sin su camiseta de una forma diferente.
                A la semana. A lo lejos. Vicente caminaba con su andar de siempre, y su camiseta negra. ¡El desgraciado guardaba reservas por si las moscas! ¿De dónde salió otra camiseta negra? En los tiempos que les cuento, el simple hecho de encontrar una segunda prenda, o cualquier otro objeto, era un simple desafío imposible para nuestros bolsillos; pero para Vicente no. Al llegar a nosotros sonrió y nos dijo.
__ ¿Qué les parece mi nueva camiseta negra de los sábados para ligar? ¿Les gusta?
Nos miramos con la intención de irle para arriba y morder a la camiseta negra con Vicente dentro.
__ ¡He, no se molesten que tengo muchas más!
El muy condenado nos restriega en la cara cantidades.
__ ¡Si quieren les puedo conseguir una para cada uno, pero eso sí, de otro color! ¡El negro es mi color!
¡Qué se meta la camiseta por............donde mejor le entre!
__ ¡Por ser mis amigos, se las dejo a buen precio!
El maldito Vicente dominaba el arte de los negocios y del dinero negro..........

Continuará..................................


domingo, 15 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!





PARTE 9.
                Después de verlos no fue un propósito. Deseaba tener en mis manos los pechos de Flavia que se mantenían inmóviles por mucho que se balanceara la hamaca. Por mi cabeza pasaron incontables momentos y deseos que únicamente he vivido en sueños. ¡Poseer la posibilidad de alcanzar con alguna parte de mi cuerpo la armonía y la destreza de lo prohibido, me produjo sensaciones mundanas! ¡Llegar a tocar los senos de Flavia estaba muy cerca de la realidad! Todo esto que les cuento lo hago con la visión de los años y la experiencia vivida. Ahora las cosas toman un matiz más amplio.
                Tatiana se perdía en mi pecho con sus palpamientos inconfesables, y yo no encontraba la ocasión para llegar con mi boca a los pezones de Flavia. ¡Estaba perdido en el interminable escote de la blusa que me consumía la glucosa! Ella sabía que la deseaba y no dejaba de provocarme con su inclinación hacia mi cara. Se apoyaba con lo que se encontraba a su paso; en mi cuerpo, en la cuerda de la red, sobre la espalda de Tatiana, en cualquier cosa para no caer al suelo. ¡En ningún instante dejó de moverse con los pechos al viento.
                Las dos llegaron a mi espacio como una sorpresa anhelada en las fantasías de un adolescente. Llegaron con su juventud desbordada de hormonas y sensualismo, que expandió mi ardor por límites hasta entonces no conocido por mí. Fueron provocadoras de la intimidad y violentaron mi fibra carnal contra todo pronóstico. Sabía que los conceptos se mezclaban, pero no estaba dispuesto a detenerme para reflexionar sobre una situación extrañamente placentera, y que el simple conocimiento de las intensiones no conducía a la calma o a un porque. ¡Decidí entregarme a las dos con miedo pero sin mesura, hasta alcanzar el conocimiento que la teoría no aportaba! ¡Este será realmente mi primer verano!
                Mientras mi pensamiento viajaba sin medida, las tetas de Flavia invadieron mi frente. En horcajadas sobre mi torso se sostuvo en la cuerda principal y comenzó a balancear la hamaca de un lado a otro. Todavía no las podía ver a mi gusto; la blusa de Flavia impedía por momentos la visualización desde todos los ángulos posibles. Pero observé que el pezón izquierdo siempre permanecía erecto y con un volumen nada despreciable para mi fragmentada visión. ¡En mi cara ondeaban dos pechos llanamente indescriptibles! ¡Mi primer encuentro cercano con lo imposible!
                No tenía claro si las quería tocar, besar, o lamer hasta desgastarlas con toda intención. Las tetas de Flavia permanecían columpiándose frente a mi cara, y las manos de Tatiana llegaron por descuido a la cremallera de mi pantalón, y amenazaban con la intervención de mi privacidad. ¿Esto no me puede estar pasando? ¡Es uno de los largos sueños bajo el frescor de los naranjos y el aroma de los jazmines en flor! ¡No quiero despertar porque  me gusta perderme en los finales!
                Siento uno de los dedos de Tatiana en mi interior. ¡No es un sueño! Intento incorporarme, pero Flavia con el pretexto de sostener con firmeza la cuerda me planta uno de sus pechos en toda la boca. ¡La teta del pezón profundo!     
                       
               
Continuará...............................
FOTOS: ARA Y MANDY. 

jueves, 12 de julio de 2012

¡EN LA INTIMIDAD!


                                     

                                                          -- 3 –

                Con el tiempo me he convertido en un gran “mirador”, que no es lo mismo ser un voyeur. El “mirador” se posesiona desde todos los ángulos de la mente para percibir el placer desde un sentido comprometido. Mirando he llegado al análisis de una familia completa que conviven en total fraccionamiento. Con todos estos miramientos he llegado a la conclusión que la intimidad nunca es íntegra. Estando solos, en una habitación cerrada, el comportamiento sigue siendo hipócrita y nunca llegamos a desnudar el espíritu. ¡Nos masturbamos, cantamos, observamos los espacios de nuestro cuerpo que se mantienen ocultos para los demás, actuamos de mil maneras frente al espejo, nos peamos, eructamos, intentamos ser lo que no hemos sido a lo largo de nuestra vida, en fin, soñamos; pero sin mostrarnos a nosotros mismos el ser que llevamos dentro!
                Desde la posición de “mirador” somos objetivos, y sin alcanzar a ser unos especialistas en la captación de los sentimientos y traumas; llegamos a tener una visión más justa de nuestro vecino o vecina en la intimidad. ¡Vemos desde nuestra posición lo que ellos nunca llegaran a ver por mucho que desvistan su naturaleza más privada! El vecino, la vecina, ambos, y la familia al completo, son diminutas partículas dentro del espacio del hogar. ¡Conviven pero no componen un todo en ninguna hora del día!
                Mi labor ha sido muy placentera. He pasado del “mirador” pasivo, al psicólogo familiar. ¿Cómo se interpreta esto? ¡De la manera siguiente! Observo (por un tiempo dilatado), analizo (desde todos los ángulos), tomo apuntes (de forma sistemática), y me dispongo a la solución del problema o terapia indirecta (justamente con los implicados) ¿En qué consiste? ¡Simple y llanamente en encontrar un acercamiento directo con los actores implicados en mí estudio! ¡Acertar con el medio y la forma para comenzar la comunicación! ¡Este es el siguiente paso, si no tengo el placer de conocerlos socialmente, debo encontrar un acercamiento! ¡Si de ante mano he tenido alguna relación de amistad o de otra índole con ellos, es mucho más sencillo!
                Aquí es cuando comienza mi labor de “mirador unificador”. La mayoría de estos acercamientos son por motivos de una incomunicación total o parcial. Las familias numerosas o no, se comportan como extraños en su seno privado. ¡Mi sensación es que cada uno de ellos necesita una soledad incondicional para dejar los sentimientos al descubierto! Están perdidos dentro de su propia soledad, y queriendo solucionar el  conflicto se pierden en la soledad. Entonces aparezco yo como salido de la nada, pero que siempre estuve atisbando desde la distancia. Con una mirada realista intento lograr un distanciamiento.
                Los observados deben salir de su intimidada para desde la distancia tomar conciencia de sus problemas o conflictos. ¡Y todo esto lo debo lograr sin que ellos se den cuenta de mi propósito terapéutico! ¡Debo lograr una relación directa y sincera con todos los miembros del objeto de mi análisis! ¡Aquí es donde las cosas comienzan a complicarse! ¡Debo crear un lazo afectivo e íntimo con mis percibidos!  


Continuará........................   

FOTOS: ARA Y MANDY.
                  

    

lunes, 9 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!





PARTE 7.

                El largo verano se mostraba con sorpresas inesperadas que llegaron irrumpiendo la casa de los abuelos. ¡Dos sortilegios de jóvenes dispuestas a no pasar un espacio de tiempo sin el juego de lo inesperado! ¡Eran capaces de testificar que la palabra monotonía no forma parte de sus convicciones! Tatiana y Flavia, un regalo, que no podré pagar con todas las pasiones y sentimientos que mi alma provoque a lo largo de mi vida.  Flavia, la inteligencia calculadora de las sensaciones carnales, que provoca hasta con un leve parpadeo de sus ojos; sabe como extraer en las relaciones íntimas cada uno de los sentimientos dormidos. Tatiana, un posible ángel caído que ha desarrollado desde todos los puntos anatómicos de su cuerpo; delicada pero firme en sus propósitos. ¡Ahora cuando vuelvo la mirada al pasado, es que soy consciente de lo afortunado que fui en ese preciso verano!
                Sobre la hamaca continuábamos los tres. Si no recuerdo mal, esta fue la primera vez que sus cuerdas se pusieron a prueba resistiendo tanto peso. Ahora es que reflexiono pensando que nos pudimos caer estruendosamente al suelo, pero no sucedió. Fue un día especial, el viento soplaba sobre el patio, y los árboles y cada una de las plantas se movían a un ritmo lento y extremadamente dilatado. El pelo rojo y a la altura de sus hombros, le cubría a Flavia toda la cara por el soplo de aíre fresco que penetraba entre nuestros cuerpos. Tatiana llevaba una coleta que recogía su negra y larga cabellera; pero aún así, sobre la frente algún mechón rebelde hacía cosquillas en mi cara cada vez que me besaba.
                La brisa que penetró en el jardín detuvo las muestras de cariños que compartíamos mutuamente. Una corriente serena lo dejó todo en calma. ¡Entonces nos miramos! Flavia se incorporó hasta quedar sentada en la hamaca y miró a la distancia. El viento continuó por todo el prado hasta perderse en la lejanía, a la altura en que los árboles son simples puntos en la distancia, y las cosas dejan de ser lo que son; el límite entre la tierra y el cielo. Flavia lo siguió con su mirada y no pudo ir más allá. Tatiana dejó caer su cabeza sobre mi pecho, y comenzó a tararear una evocadora melodía. A media voz permitió que el sonido escapara de su boca hasta tomar cuerpo en mis oídos. ¡Fue la sensación que me llegó sutilmente hasta alcanzar algunas de mis primeras remembranzas! ¡Las que posiblemente estén en armonía con los recuerdos de mi prima! ¡Viajé en los recuerdos hasta llegar al lugar en que estuve a solas con mi prima! Éramos casi unos niños, pero sentimos una atracción mutua que nos dejó impávidos, y no sabíamos por qué. Yo le pregunté.
__ ¿Tienes miedo?
__ ¡No, porque estoy contigo! ¡Si me pasara algo tú cuidarías de mí! ¿Lo harías? –Me preguntó mi prima.
__ ¡Claro que sí, eres la prima preferida! ¡No repasará nada! –Se lo prometí-- ¡Nadie sabe dónde estamos!
__ ¡No importa! –dijo muy segura.
__ ¿Y si se hace de noche cómo llegaremos?
__ ¡Con las migas de pan! –Contestó.
__ ¡Como en el cuento que nos leyó el abuelo!
__ ¡Claro tonto! ¡El único problema es,............es que no puse las migas por el camino cuando veníamos hacía aquí! ¡Ja,.........! –Y comenzó a reírse con una carcajada amplia e ingenua.
__ ¡Ja, ja,............! –Al final terminamos los dos rodando por el suelo de la pequeña casita del bosque. ¡Entonces mi prima comenzó a tararear una melodía que la escuchaba por primera vez!



PARTE 8.

__ ¿Me escuchas? ¡Creo que estabas soñando despierto! –No quería despertar, pero las caricias de mi prima me trajeron a la realidad.
__ ¡No, estaba pensando en cuanto tiempo se quedaran en la casa de los abuelos!
__ ¿No hemos llegado y ya estás pensando en cuando nos vamos?
__ ¡No, no, para nada! ¡No, me has entendido mal! ¡Es que este tipo de sorpresa no se da todos los días! –Le contesté a mi prima, pero mirando a Flavia-- ¡Espero que se vuelva a repetir!
__ ¡Nada se repite! –Dijo Flavia.
__ ¡Nuestra intención es combatir al aburrimiento! ¡Hemos venido para que formes parte de este ejército que está en contra de la normalidad de los días que son todos iguales! ¿Quieres ser parte del mismo? --Me preguntó mi prima-- ¿Si o si?
__ ¡Sí! –Le contesté entre cortado.
__ ¡No te hemos escuchado! –Gritaron las dos al mismo tiempo.
__ ¡Sí, si, si, si! ¡Si, quiero ser parte de un ejército que me está volviendo loco y besa tan bien! –Mi euforia se detuvo al comprender el significado de las palabras que solté sin pensar.
__ ¡Tienes toda la razón!  --Flavia fue directo a mi boca y antes de llegar se detuvo-- ¡Si eres un buen soldado, puede ser que en algún momento tengas una medalla! ¡Esto es el comienzo, pronto vendrán las batallas, las emboscadas, los atrincheramientos, el ataque, y todo lo que estemos dispuestos a entregar por nuestro..............honor! ¿Estás de acuerdo?
__ ¡Estoy de acuerdo mi generala! –Y sentí en mis labios la caliente y complaciente boca de Flavia que no dio tregua en su ataque.
__ ¡¡Todos para uno, y uno para todos!! –Afirmó Tatiana, que fue escalando desde mi pecho hasta alcanzar mi labio inferior. Se aferró a el con los diente al mismo tiempo que absorbía los alientos variados que flotaban sobre la hamaca.
                Esto no detuvo a Flavia, y sin decir absolutamente nada me tomó por el pelo para que no me fuera a escapar. ¡Esto disgregaba mis ansías amatorias convencionales! ¡No estaba dispuesto a rendirme, y menos ahora que comenzaba los preliminares para la cruenta batalla! ¡Soy un soldado, sin experiencia, pero dispuesto a entregar el corazón y mi cuerpo si fuera necesario, para que el enemigo no logré su propósito! ¡En las batallas se demuestra el arrojo y la valentía!
                ¡Sin pensarlo, únicamente por instinto, para no lamentarme en el intento, comencé a desabotonar la blusa de la enigmática Flavia! ¡En el primer intento no me detuvo, es buena señal! ¡Continué al segundo, al tercero, y al cuarto botón, y mis ojos enfocaron al lugar deseado! Desde mi posición de franco tirador el punto de mira se centró en el pecho izquierdo de Flavia, era el que tenía a mi alcance. No bastándome con esto, cerré el ángulo visual, y fui directo al pezón voluptuoso y rosado que de vez en cuando rozaba la tela de la blusa de Flavia. Sus pechos eran pequeños, sinuosamente provocadores. Lo que en esa época llamaba “pechos de duendes”, por la forma curva en la punta como los zapatos de los duendecillos traviesos. Un volumen nada desbordados hacia las axilas, erectos, firmes, sin llegar a marcar canalillo cuando se unen. En resumen, bellos pechos delirantes con enormes fresas en sus puntas que no estaban dispuestas a permitir un ataque por sorpresa. ¡Los pudiera comparar con espléndidos misiles-antiaéreos!

               
Continuará...............................
FOTOS: ARA Y MANDY.


sábado, 7 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!




PARTE 5

                El primer segundo fue una sorpresa, el siguiente sentí una excitación fuera del alcance de mi vida ordinaria. Mi mente se puso en marcha dejando el pensamiento en vuelo para buscar escenarios comprometedores en los que estuvieran mi prima y yo; pero al abrir los ojos unos labios delicados y purpúreos obstruían mi visión. Flavia, la amiga de mi prima me besó con tanta intensidad, que experimente sensaciones paradójicas que dejaron mis terminaciones nerviosas en anarquía total. Hasta este espacio de tiempo en la hamaca, mi corta vida amorosa no incluyó besos firmes y compactos, los besos que me daban caían por su propio peso sobre mi boca, y se quedaban inanimados esperando algún acontecimiento que los hiciera reaccionar.
                Este beso fue seguro, dispuesto hacer daño más allá de la piel y de los órganos, y los que otras bocas me dieron, eran muy parecidos a los de las películas de los años veinte; solamente superposiciones labiales y mudas. --¿Puede ser esto un beso?—Me cuestionaba y comparaba, sin dejar de mirar a mi prima y a Flavia, desde mi posición estancada en la hamaca que entre las dos dominaban.
__ ¡Yo me llamo Flavia! –Y me tendió la mano-- ¿Tú te llamas..........?
__ ¡Soy........! ¡El primo de Tatiana! –Las dos se rieron ampliamente. Fueron palabras estúpidas.
__ ¡Sabemos que eres el primo de Tatiana! ¡Me refiero a tu nombre!
__ ¡Claro, es una broma, pero no la cogieron! –Esta vez las dos solamente se miraron-- ¡Tatiana sabe como me llamo! –No atraparon mi sentido del humor.-- ¡Me llamo Abiam!
__ ¡Abiam, me gusta tu nombre! –dijo sorprendida Flavia.
__ ¿No te dije que te gustaría? –Le contestó mi prima-- ¡Como sabía que te gustaría, no te lo dije para que mi primo tuviera el premio!
__ ¡Hiciste bien Tatiana! –y sin esperar nada más, se lanzo como un ave de presa sobre mi boca.


PARTE 6

                Mi prima se rió a gusto al ver a Flavia atracando mis labios, pero no se mantuvo en espera, fue en busca de un mínimo espacio e irrumpió entre los dos. Flavia estaba sobre mi pecho bien posesionada y Tatiana llegó reclamando a su primo por simple antigüedad. ¡Yo no comprendía nada, pero todo lo que me estaba sucediendo se escapaba de mi razonamiento, aunque mi cuerpo comenzó una excitación en evolución! ¡En este instante sería imposible detener al más pequeño de mis músculos, que se dilataba con pasmosa elasticidad!
                Mi prima llegó a mi boca, y sin pedir permiso, puso sus labios entre los míos y los de Flavia. --¿Qué es todo esto?—Me preguntaba sin encontrar respuesta. Las ideas se disparaban al igual que mis sentidos y nada en mí era racional. Dentro de mi boca la lengua de Flavia exploraba cada rincón, y Tatiana dejaba constancia con su saliva que se escapaba por la comisura de mi boca. --¡Nos estábamos besando los tres! ¡No puedo explicar la sensación que siento, pero si el paraíso existe, creo que estoy en él!—Los conceptos daban vueltas en mi mente, y en mi boca los labios mezclados de dos sorpresas que no esperada que irrumpieran de esta forma sobre mi hamaca.
__ ¿Te gusta? –Me preguntó Flavia.
__ ¡..............!
__ ¿No te gusta? –Inquirió Tatiana.
__ ¡..............!
__ ¡Tatiana, creo que no le gusta! –Dijo Flavia.
__ ¡Despacio! ¡Más que gustarme, no encuentro el rumbo! –Les dije mirándola a una, y a la otra.-- ¡No sé si todo esto estaba planeado o no, pero ha sido una sorpresa que no olvidaré aunque vuelva a nacer! ¡Las palabras se han perdido y mis intuiciones alteradas!
__ ¿Pero te ha gustado? –Insistió Flavia.
__ ¡Es que.......!
__ ¡No digas nada más si no quieres! –Habló mi prima-- ¡No volverá a suceder!
__ ¡No! ¡Es la sensación..........más.......como la pudiera llamar.........! ¡Cuando uno se encuentra satisfecho, y cree que es el final de una comida deliciosa, le dicen que falta el punto más jugoso, el postre! ¡Las dos son la suma perfecta! ¡Soy un buen degustador de sabores!   
                No pude decir nada más, porque Flavia con sus manos tomó mi cara y la llenó de besos dispersos y sin orden, pero con todos los accesorios posibles. ¡Me besaba sin pausa, para que Tatiana no fuera más que una simple espectadora! No fue así, mi prima irrumpió sobre los espacios vacíos de mi cara, y sus besos aumentaron en sonoridad. ¡Después de todo, quedarme paralizado sobre la hamaca no era la mejor opción para mis ideas dudosas!
                Con una de mis manos tomé a mi prima por la parte de atrás de la cabeza, y con la otra a Flavia, y los tres nos unimos en un mismo punto. ¡Las miradas confluyeron, y nuestras bocas se devoraron!

Continuará...............................



miércoles, 4 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!




                                                  PARTE 4

                La prima que llegó para quedarse todo el verano se llamaba Tatiana, y su amiga Flavia, fuimos las tres patas perfectas para una mesa de patio que se cobijaba bajo la sombra de una madre selva. Llegaron en tren desde la ciudad y mi abuelo las fue a recoger a la estación. Desde hacía dos verano que no veía a mi prima Tatiana y para mis adentro, la curiosidad me estaba matando por saber cómo era en la actualidad. ¡De ella siempre tuve un recuerdo posiblemente místico! ¡La forma en que me contemplaba ocultaba algún mensaje que no llegué a descifrar; pero ahora estaba dispuesto a rebuscar más allá de su mirada para conocer la verdad!
                El abuelo me preguntó si deseaba acompañarlo a la estación. ¡Le dije que no, que prefería esperar en la casa! Mi intención radicaba en restarle importancia a la llegada de la prima y su amiga. ¡Algo me decía, que debía permanecer en calma, como si nada hubiera pasado! Fue lo que hice, me acosté en la hamaca del patio y comencé a  balancearme despacio como si llevara una eternidad allí. Cerré los ojos y esperé por el viento para que me llevara en un sueño transitorio hasta que llegara mi prima.
                Fui entrando en un letargo profundo y me perdí en la oscuridad más placentera que podía experimentar. La hamaca cada vez se balanceaba menos y olvidé el motivo por el que estaba en el patio. ¡El aire fresco que penetraba por la enredadera se deslizó por mi cuerpo con descortesía, y se paseó de un lado al otro sin contemplación; entraba por cada orificio de la red y volvía a salir a toda prisa sin llegar a detenerse! ¡Se repitió a su antojo por un tiempo dilatado! ¡Creo que me dormí con la fresca corriente que tomaba mi pelo y lo arremolinaba a su voluntad!
                ¡El silencio se impuso sobre el viento y la quietud se apoderó del jardín! ¡Dormía con una completa entrega! ¡Por un momento sentí una corriente de aíre caliente que recorría mi cara! Nuevamente agrupaba mi pelo a un lado, y con un soplo lo lanzaba en dirección contraria. ¡Continuó de forma insistente una y otra vez! Un viento testarudo que molestaba con su soplo febril se posesionó sobre mi boca, y pensé por un instante que entraría hasta mi garganta. ¡Abrí los ojos y los volví a cerrar! --¡¡Es ella!!--  ¡Sobre mí, con sus labios a escasos centímetros de mi boca estaba mi prima Tatiana, intentando hurtar mis más íntimas fantasías!
                --¿Cómo estás primito?—Me preguntó, y dejó caer con toda intención su cuerpo sobre mí. Sus pechos se apoyaron encima de los míos y comprendí que en dos años había cambiado, pero mucho. --¿No te acuerdas de tu prima preferida?—Fue una pregunta con toda la intención. ¿Cómo no la voy a recordar? ¡No puedo decir que este momento lo soñé, pero mirándola bien, desde este minuto soñaría con ella todas las noches! --¿Los ratones te han comido la lengua primo?-- ¡Me gusta su voz, ahora es algo más segura y su tono es más pausado! ¡Deja las palabras en el aíre y las prolonga hasta que no dan más de sí! ¡.............!
                ¡Para comparar a la Tatiana de hace dos años con esta, dejé que los párpados cayeran por su peso y me puse a recordarla! ¡Ha dejado de ser una niña! ¡Es diferente pero me gusta más que la anterior! ¡Antes no sentía vergüenza  y ahora siento pavor! --¿Te volviste a dormir primo?-- No escuché bien las palabras, las sentía muy lejanas porque me quedé en los recuerdos. ¡En el pasado la besé largamente, y siento sus labios ahora en los míos! ¡Son dulces y húmedos! ¡Dentro de mi boca entró su lengua diligente que busca refugio en la mía! ¡Es una sensación diferente pero sorprendente! ¡Me estoy besando con mi prima!
                Ella tomó la iniciativa. Abro los ojos para descubrirla a la luz del día y no olvidar este intervalo. ¡..........! ¡¡La lengua que está dentro de mi boca es otra!! Mi prima está sobre mí, pero no me está besando. --¡Primo, esta es mi amiga Flavia, ya tienes el gusto de conocerla!—Dijo Tatiana. Flavia sonrío, y se mojó los labios a la vez que me alargó su mano.    
      
             

Continuará..........................            

lunes, 2 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!


                                            

                                                   PARTE 3

                ¡Comenzamos con un juego didáctico pero algo complicado, el ajedrez! Mayoritariamente desde los primeros años, los niños y las niñas eran guiados al encuentro de este juego para fomentar la concentración. Yo lo propuse por una razón, los tres estaríamos sentados a la mesa por mucho tiempo, y entre jugada y jugada, el silencio traería ideas renovadoras a nuestras mentes. En estos años, mi comprensión respecto al sexo era escasa, pero desde siempre experimenté una atracción carnal y directa hacia el conocimiento de lo que no estaba a la vista; deseaba saber la composición de las cosas ocultas y su textura. ¡Mi prima y su amiga poseían vivencias prácticas que hasta ahora no formaban parte de mi experiencia! ¡Mis intuiciones estaban basadas en teorías de viejos libros leídos a escondidas, y mi prima y su amiga llevaban algunos pasos por delante de mí respecto a estos temas!
                Mi prima, que por motivos domésticos la llamaremos por un nombre quimérico, llevaba un desarrollo admirable. Un progreso físico en todos los valores de su cuerpo. La amiga menos, pero lo que le faltaba en madurez carnal, lo poseía en voluptuosidad con toques de ingenuidad, que me provocaba excitaciones al saber que estaríamos juntos toda la tarde frente al tablero de ajedrez. ¡Éramos adolescentes con inquietudes concretas! Con el tiempo comprendí que no pertenecíamos a una llamada minoría anormal que se complace con un pensamiento avanzado para nuestros escasos años de vida. En  estas edades, el descubrimiento sexual se debe tener siempre en cuenta por los tutores, porque la primera bocanada de aire al nacer, es un hecho sensualmente natural.
                ¡Todo lo que ocurrió entre los tres en el verano fue excepcional! No dominábamos los conceptos reales de las palabras ante un sentimiento o una emoción, pero lo que hicimos, nos hizo sentir que estábamos viviendo un acontecimiento especial, y que nuestro cuerpo era un cómplice perfecto que se sentía muy a gusto con los continuos encuentros entre los tres. ¡Concebimos un juego reponedor de apetitos e ilusiones ocultas, que hasta entonces pertenecía a nuestra intimidad imberbe! Nos olvidamos de las horas para refugiarnos en la complacencia, y llegamos a desmenuzar cada táctica y ataque del contrario, hasta perfeccionar un jaque perpetuo que mantenía siempre en vilo al rey. ¡Naturalmente que en cada partida, las damas dominaban!   
             

Continuará..........................            
 
 FOTOS: ARA Y MANDY.

domingo, 1 de julio de 2012

LA EXCITACIÓN


                                       
                                               PARTE 2

                Recuerdo un suceso significativo que aconteció en mi vida en los primeros años de la adolescencia, este único hecho marcó la iniciación de mi persona con el sexo. Hoy lo guardo como el momento exacto de mi encuentro con la excitación, que hizo posible que un simple juego de niños fuera la puerta a un mundo de sensaciones nuevas y sublimes para mis cortos años. ¡Descubrí el sexo a través de la diversión, y se instauró desde entonces en mi vida como una ilusión concreta, que fui descubriendo en cada encuentro fortuito, pero esperado, con la persona que me llevó a la exaltación! ¡En realidad éramos tres, yo tenía un año a dos por encima de mis compañeras de juegos, pero con una ingenuidad absoluta comparada a las de ellas; pero en cada encuentro nos sentimos cómplices del momento! ¡El sexo llegó primeramente excitándonos los sentidos!
                Antes de esta experiencia tenía en mi cabeza un sentido, como llamarlo, erróneo de las relaciones carnales entre los humanos. Me enseñaron y aprendí de tanto escuchar, que el sexo es únicamente penetración y corrimiento de “leche”, que para aquel entonces no poseían mis testículos. Todo esto en el caso de ser un niño, porque para las chicas, las cosas cambiaban. Sobre ellas imperaba el veto absoluto de sus libertades. Lo triste, que estas diferencias entre mujeres y hombres, se mantienen hoy día por interés dogmáticos. ¡Algún día será diferente! ¿Qué contradicción para un niño de doce años que se enfrenta por primera vez a la masturbación, y el sentido de la eyaculación no es más que abstracción? ¡Por otra parte nunca me dijeron que en el caso de portar semen, dónde se debía expulsar su contenido sin producir estragos mayores! ¡Estas confusiones pueden llegar a ser peligrosas si no marchamos por el camino del conocimiento! ¡Por más que me masturbaba, lo único que lograba era un ardor insoportable después de muchos minutos de intento, y unas gotitas irrisorias de fluido no identificado que escapaban por el mismo orificio en que hacía pis! ¿Cómo puede ser posible que este suplicio se convierta en placer para muchos? ¿Es viable que por un único espacio salgan diferentes géneros de líquidos? ¡No, creo que sería imposible! Estas reflexiones continuaron presentes hasta que tuve la oportunidad de la experiencia del saber, que me llegó con estas evocaciones que ahora quiero compartir con vosotros.
                Todo comenzó a comienzo de verano en la casa de mis abuelos. Como les comentaba, debía tener alrededor de doce años, uno menos o uno más, es indiferente este detalle, lo importante es, que los primeros días de calor me sorprendieron en la pequeña pero acogedora casa de campo, en la que vivían los seres que más he amado en mi vida. Al abuelo, la abuela lo llamaba Tinguito, cuando deseaba estar a su lado después de algunos minutos sin saber de él, y que el abuelo con toda intención, provocaba para verla enfadar. La abuela no tenía sobrenombre, porque ser abuela, era un peso que llevaba con mucho honor sobre los hombros y no eran necesarios los apelativos. ¡Mi abuela, era la abuela de todos los familiares, amigos, y vecinos! Por estos días, llegaron de vacaciones, mi prima y una vecina, y la pintoresca casita de campo entró en la historia de nuestras vidas.  


Continuará..........................