martes, 24 de julio de 2012

¡VICENTE Y LA ADOLESCENCIA!



CUATRO.

                En mi época a los hombres que mantenían la piel del prepucio intacta se les llamaba "caballero cubierto", porque no se dejaba al desnudo la cabeza del pene. Al nacer, los padres eliminaban el frenillo de sus hijos varones con una intervención menor, si era verdaderamente necesaria. Muchas veces con el masaje diario antes del baño, la cabecita del pene veía la luz. En los casos más difíciles, o por descuido de los mismos padres, al llegar a la mayoría de edad la piel no alcanzaba la elasticidad necesaria y comenzaban los problemas higiénicos y sexuales. Nuestro amigo Vicente era un caballero oculto hasta que nos enteramos por su propia boca.
                Un fin de semana llegó con la noticia que se había operado. Ocho puntos le dieron hasta eliminar el frenillo. ¡Según él, su pito los necesitaba por su tamaño prolongado! Así su pene quedó de baja por dos largas semanas. ¿Todo este tiempo fornicó con la cabeza cubierta o nos engañó cuando se refería a sus relaciones? No es que nosotros fuéramos vírgenes, es que hasta ahora, las esporádicas relaciones que mantuvimos, no llegaron a ser plenas en toda su extensión. En la mayoría de las ocasiones, que no eran muchas, eyaculábamos entre las piernas de las chicas sin llegar a una penetración; o simplemente apoyados a uno de los labios externos de su vagina pensando que conquistábamos el paraíso. Del grupo todos habíamos sido operados en la niñez. Poseíamos unos penes elásticos y perfectos, en espera de una relación prolongada que no terminara después de algunos minutos desastrosos. 
                Esto fue solamente el comienzo, pronto descubrimos que las relaciones sexuales pueden llegar a ser dilatadas durante toda la noche, y mucho más si los involucrados en el acto se lo proponen. Entonces supimos que Vicente pudo tener relaciones intimas, pero no de la forma intensa y animal que nos contaba. ¡Ahora Vicente podía afirmar que estaba dispuesto a enfrentarse a la batalla con todas las armas disponibles! El caballero se había descubierto.
                La noche del sábado a la que me refiero, comenzó con una fiesta formidable en casa de un primo de uno de los amigos del grupo. Vicente llegó como siempre, con su camiseta negra ceñida al cuerpo, y esparciendo sus hormonas masculinas por todo el salón, donde las féminas esperaban para ser sacadas a bailar. Ninguno de los presentes llegábamos a la edad de veinte años. Vicente si no recuerdo mal, había cumplido los dieciséis o diecisiete años. Nosotros uno más o uno menos. Todos pretendíamos ser mayores de veinte años en las noches inesperadas de cada fin de semana. Al menos, siempre regresábamos a casa con un beso que guardábamos por tiempo indefinido en nuestros labios.
                Este sábado que les comento, en una de la esquinas del salón, una llamativa chica se aburría con un vaso en la mano. La joven parecía ajena a la habitación. Posiblemente su pensamiento se encontraba algo más que distante. Nuestro amigo Vicente, fue el primero en percatarse de la presencia de la chica de pelo largo hasta la cintura. Una cabellera lacia. En estas fiestas la luz se descartaba para que las parejas intimaran hasta desbordar su imaginación. Al principio no se distinguía absolutamente nada, pero poco a poco la visión se adaptaba y nos transformábamos en una especie de topos videntes. Sin llegar a ver los detalles, las líneas corporales de las jóvenes, se metían en nuestros ojos y nos distorsionaba el pensamiento. ¡Qué curvas más sinuosas penetraron en mi retina!
                Vicente no perdió tiempo, y nos dijo que la conquistaría hasta llevarla a la cama, o a un parque.
__ ¡Un momento! ¡Estás recién operado! –Le dije como un amigo le hablaría a otro consiente de su dificultad.
__ ¡Es verdad! –Afirmaron los demás-- ¡Estás operado y no puedes tener relación íntima.
__ ¡Es igual, en algún momento tendré que utilizarlo! –Habló Vicente.
__ ¡Debes esperar los días que te dijo el médico! –Con mi sabiduría le comenté.
__ ¡Sí, es verdad! –Me apoyaron los demás-- ¡Nada de chiquichiqui....!
__ ¡Veré lo que se hace cuando llegue el momento! –Fueron las palabras de Vicente.
__ ¡Los puntos! ¡Eso, los puntos se pueden soltar! –Se lo afirmé con seguridad.
__ ¡Sí, los puntos! –Respondió el coro-- ¡Puedes perder el pito en el intento!
__ ¡Qué tontadas dicen! ¡Aún no he hablado con la chica y miren todas bobadas que se les ocurren! ¿No será que quieren que les deje el camino libre para...........? ¡Eso es! ¡Pues no! ¡Voy hablar con ella!
                Y sin decir nada más, se marchó Vicente hacía la esquina del salón. Llegó por detrás y se presentó.
__ ¡Hola! ¡Soy Vicente!

Continuará....................................................  

lunes, 23 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!






PARTE 10

__ ¡Tengo que llevar la iniciativa aunque esté acorralado por ambas partes! ¡No es posible que mis movimientos y mis ideas se encuentren secuestrados por mi prima y su amiga! ¿Cómo hacer para que comprendan que yo puedo tomar una decisión y ser muy imaginativo?
                Tomé la determinación de dejar en completa libertad la mano de Tatiana, para ver hasta dónde llegaba su osadía por escudriñar dentro de mis pantalones.
__ ¡La voy a dejar incluso si se encuentra con mi músculo en completa forma! ¿Pero si lo coge y se lo mete en la boca? ¿Qué estoy pensando? ¡Seguramente Tatiana no llegará hasta estos extremos! ¡Me gustaría que me la chupe toda la tarde! ¡Pensándolo mejor no, aún no me he duchado y hoy el calor ha sido aplastante! ¿Qué vergüenza si lo toma en sus manos y está.............? ¡No, mejor olvidarlo!
                Con todos mis pensamientos me olvidé de Flavia que continuaba con su propósito de introducirme por los ojos la teta del pezón profundo. Acostado en la hamaca su figura es hermosa. Veo sus pechos desde otro rincón y dan la impresión de ser más grande de lo normal. Una de las cosas que me excita es la composición de una mujer con los brazos levantados y apoyados en la nuca. Dejan la línea del torso interminable. Comenzando desde la cintura por toda las costillas hasta llegar al punto en que los pechos se unen con los axilas. Un perfil envidiable, y si la persona se llama Flavia y contonea su busto sobre mí, se me nublan los sentidos.
__ ¡Voy a tomar los dos pechos y los uniré para absorber sus pezones de un golpe! ¡No dejaré que la teta del pezón profundo continúe siendo la más llamativa, haré de la otra una franca competidora! ¡Eres bella Flavia y siento que me estoy perdiendo con solo pensarte! ¡No quiero imaginar cuando el verano termine y te marches junto con mi prima! ¡Mi prima! ¿Qué haces Tatiana?
                Tatiana con cuidado había llegado con su mano hasta mis calzoncillos. Por algún error, o a propósito, continuo de largo, y con sus dedos atrapo mis testículos que quedaron acorralados entre mis piernas y su diestra mano. ¡Era la primera vez que me tocaban los huevos!
__ ¿Qué se debe hacer en esta situación cuando una chica tiene en su mano dos huevos inexpertos? ¡No lo sé! ¿La dejo hasta hacer y deshacer? ¡En las películas porno que he visto, ninguna mujer coge los huevos del protagonista o de ningún otro; al venos las que yo he visto! ¡El pito sí, pero los huevos para qué! ¿Qué hago? ¡Tengo en mi cara un par de tetas que revolotean como moscas sobre mi cara, y una mano que pretende robar mi intimidad! ¡Debo hacer algo!
__ ¿Vamos al río? ¡...............! ¡Vamos al río!
                Me incorporé con decisión. Y mis palabras surtieron efecto. Flavia regresó a la realidad y sus pechos volvieron nuevamente a la intimidad de su prenda. Mi prima extrajo la mano de mis pantalones, no sin antes deslizarla con calma hasta encontrar por descuido mi pene que se encontraba en una posición intransigente. ¡Comprobó que el tiempo no pasa en vano, y que posiblemente todo cambia a mejor! ¡Sonrió, y se lamió las yemas de los dedos!
__ ¿Ahora? – Dijo Flavia levantándose de la hamaca.
__ ¡Sí, ahora! –Le contesté.
__ ¡Aquí estamos muy bien! –Afirmó Tatiana.
__ ¡Es que......es que.......los abuelos están cerca, pueden entrar en cualquier momento! –Era la mejor respuesta, y pensándolo por segunda vez, sería un peligro que nos encontraran de esta forma.
__ ¡Por mí está bien! –Fueron las palabras de Flavia.
__ ¡Entonces vamos! –Les dije a la vez que me incorporaba.
__ ¡Mejor lo dejamos para la noche! –Habló Tatiana-- ¡Hace mucho calor! ¡Voy a buscar algo de beber! ¡El último es mariquita!
                Y salió como un torbellino hacia el interior de la casa, y Flavia la siguió. Las dos tomadas de las manos saltaban por el pasillo principal. Se perdieron sin dejar rastro, de la misma forma que llegaron.

                 Continuará............................

miércoles, 18 de julio de 2012

¡VICENTE Y LA ADOLESCENCIA!




TRES.

                Vicente tuvo una época de camiseta negra. Al principio pensamos que era la única que tenía, pero estábamos equivocados. ¡Vicente guardaba un armario con camisetas negras! Más tarde supimos el porque de esta afinidad (aunque no sé si del todo) pero nuestro querido amigo mostraba músculo con la ajustada camiseta negra, que si no recuerdo mal, era algo transparente, y de un tacto sedoso.
                ¡Un día le quemamos la camiseta negra! No recuerdo si fue por la continua imagen repetida que se nos quedaba en la retina cada vez que quedábamos con él, o por envidia al conquistar las mejores chicas de los sábados; pero le prendimos fuego a la dichosa camiseta. Vicente lloró. Una semana entera estuvimos sin verle. ¡Después de hacerlo nos arrepentimos, pero fue demasiado tarde! Vicente se enfadó con nosotros, y lo vimos marchar sin su camiseta de una forma diferente.
                A la semana. A lo lejos. Vicente caminaba con su andar de siempre, y su camiseta negra. ¡El desgraciado guardaba reservas por si las moscas! ¿De dónde salió otra camiseta negra? En los tiempos que les cuento, el simple hecho de encontrar una segunda prenda, o cualquier otro objeto, era un simple desafío imposible para nuestros bolsillos; pero para Vicente no. Al llegar a nosotros sonrió y nos dijo.
__ ¿Qué les parece mi nueva camiseta negra de los sábados para ligar? ¿Les gusta?
Nos miramos con la intención de irle para arriba y morder a la camiseta negra con Vicente dentro.
__ ¡He, no se molesten que tengo muchas más!
El muy condenado nos restriega en la cara cantidades.
__ ¡Si quieren les puedo conseguir una para cada uno, pero eso sí, de otro color! ¡El negro es mi color!
¡Qué se meta la camiseta por............donde mejor le entre!
__ ¡Por ser mis amigos, se las dejo a buen precio!
El maldito Vicente dominaba el arte de los negocios y del dinero negro..........

Continuará..................................


domingo, 15 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!





PARTE 9.
                Después de verlos no fue un propósito. Deseaba tener en mis manos los pechos de Flavia que se mantenían inmóviles por mucho que se balanceara la hamaca. Por mi cabeza pasaron incontables momentos y deseos que únicamente he vivido en sueños. ¡Poseer la posibilidad de alcanzar con alguna parte de mi cuerpo la armonía y la destreza de lo prohibido, me produjo sensaciones mundanas! ¡Llegar a tocar los senos de Flavia estaba muy cerca de la realidad! Todo esto que les cuento lo hago con la visión de los años y la experiencia vivida. Ahora las cosas toman un matiz más amplio.
                Tatiana se perdía en mi pecho con sus palpamientos inconfesables, y yo no encontraba la ocasión para llegar con mi boca a los pezones de Flavia. ¡Estaba perdido en el interminable escote de la blusa que me consumía la glucosa! Ella sabía que la deseaba y no dejaba de provocarme con su inclinación hacia mi cara. Se apoyaba con lo que se encontraba a su paso; en mi cuerpo, en la cuerda de la red, sobre la espalda de Tatiana, en cualquier cosa para no caer al suelo. ¡En ningún instante dejó de moverse con los pechos al viento.
                Las dos llegaron a mi espacio como una sorpresa anhelada en las fantasías de un adolescente. Llegaron con su juventud desbordada de hormonas y sensualismo, que expandió mi ardor por límites hasta entonces no conocido por mí. Fueron provocadoras de la intimidad y violentaron mi fibra carnal contra todo pronóstico. Sabía que los conceptos se mezclaban, pero no estaba dispuesto a detenerme para reflexionar sobre una situación extrañamente placentera, y que el simple conocimiento de las intensiones no conducía a la calma o a un porque. ¡Decidí entregarme a las dos con miedo pero sin mesura, hasta alcanzar el conocimiento que la teoría no aportaba! ¡Este será realmente mi primer verano!
                Mientras mi pensamiento viajaba sin medida, las tetas de Flavia invadieron mi frente. En horcajadas sobre mi torso se sostuvo en la cuerda principal y comenzó a balancear la hamaca de un lado a otro. Todavía no las podía ver a mi gusto; la blusa de Flavia impedía por momentos la visualización desde todos los ángulos posibles. Pero observé que el pezón izquierdo siempre permanecía erecto y con un volumen nada despreciable para mi fragmentada visión. ¡En mi cara ondeaban dos pechos llanamente indescriptibles! ¡Mi primer encuentro cercano con lo imposible!
                No tenía claro si las quería tocar, besar, o lamer hasta desgastarlas con toda intención. Las tetas de Flavia permanecían columpiándose frente a mi cara, y las manos de Tatiana llegaron por descuido a la cremallera de mi pantalón, y amenazaban con la intervención de mi privacidad. ¿Esto no me puede estar pasando? ¡Es uno de los largos sueños bajo el frescor de los naranjos y el aroma de los jazmines en flor! ¡No quiero despertar porque  me gusta perderme en los finales!
                Siento uno de los dedos de Tatiana en mi interior. ¡No es un sueño! Intento incorporarme, pero Flavia con el pretexto de sostener con firmeza la cuerda me planta uno de sus pechos en toda la boca. ¡La teta del pezón profundo!     
                       
               
Continuará...............................
FOTOS: ARA Y MANDY. 

jueves, 12 de julio de 2012

¡EN LA INTIMIDAD!


                                     

                                                          -- 3 –

                Con el tiempo me he convertido en un gran “mirador”, que no es lo mismo ser un voyeur. El “mirador” se posesiona desde todos los ángulos de la mente para percibir el placer desde un sentido comprometido. Mirando he llegado al análisis de una familia completa que conviven en total fraccionamiento. Con todos estos miramientos he llegado a la conclusión que la intimidad nunca es íntegra. Estando solos, en una habitación cerrada, el comportamiento sigue siendo hipócrita y nunca llegamos a desnudar el espíritu. ¡Nos masturbamos, cantamos, observamos los espacios de nuestro cuerpo que se mantienen ocultos para los demás, actuamos de mil maneras frente al espejo, nos peamos, eructamos, intentamos ser lo que no hemos sido a lo largo de nuestra vida, en fin, soñamos; pero sin mostrarnos a nosotros mismos el ser que llevamos dentro!
                Desde la posición de “mirador” somos objetivos, y sin alcanzar a ser unos especialistas en la captación de los sentimientos y traumas; llegamos a tener una visión más justa de nuestro vecino o vecina en la intimidad. ¡Vemos desde nuestra posición lo que ellos nunca llegaran a ver por mucho que desvistan su naturaleza más privada! El vecino, la vecina, ambos, y la familia al completo, son diminutas partículas dentro del espacio del hogar. ¡Conviven pero no componen un todo en ninguna hora del día!
                Mi labor ha sido muy placentera. He pasado del “mirador” pasivo, al psicólogo familiar. ¿Cómo se interpreta esto? ¡De la manera siguiente! Observo (por un tiempo dilatado), analizo (desde todos los ángulos), tomo apuntes (de forma sistemática), y me dispongo a la solución del problema o terapia indirecta (justamente con los implicados) ¿En qué consiste? ¡Simple y llanamente en encontrar un acercamiento directo con los actores implicados en mí estudio! ¡Acertar con el medio y la forma para comenzar la comunicación! ¡Este es el siguiente paso, si no tengo el placer de conocerlos socialmente, debo encontrar un acercamiento! ¡Si de ante mano he tenido alguna relación de amistad o de otra índole con ellos, es mucho más sencillo!
                Aquí es cuando comienza mi labor de “mirador unificador”. La mayoría de estos acercamientos son por motivos de una incomunicación total o parcial. Las familias numerosas o no, se comportan como extraños en su seno privado. ¡Mi sensación es que cada uno de ellos necesita una soledad incondicional para dejar los sentimientos al descubierto! Están perdidos dentro de su propia soledad, y queriendo solucionar el  conflicto se pierden en la soledad. Entonces aparezco yo como salido de la nada, pero que siempre estuve atisbando desde la distancia. Con una mirada realista intento lograr un distanciamiento.
                Los observados deben salir de su intimidada para desde la distancia tomar conciencia de sus problemas o conflictos. ¡Y todo esto lo debo lograr sin que ellos se den cuenta de mi propósito terapéutico! ¡Debo lograr una relación directa y sincera con todos los miembros del objeto de mi análisis! ¡Aquí es donde las cosas comienzan a complicarse! ¡Debo crear un lazo afectivo e íntimo con mis percibidos!  


Continuará........................   

FOTOS: ARA Y MANDY.
                  

    

lunes, 9 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!





PARTE 7.

                El largo verano se mostraba con sorpresas inesperadas que llegaron irrumpiendo la casa de los abuelos. ¡Dos sortilegios de jóvenes dispuestas a no pasar un espacio de tiempo sin el juego de lo inesperado! ¡Eran capaces de testificar que la palabra monotonía no forma parte de sus convicciones! Tatiana y Flavia, un regalo, que no podré pagar con todas las pasiones y sentimientos que mi alma provoque a lo largo de mi vida.  Flavia, la inteligencia calculadora de las sensaciones carnales, que provoca hasta con un leve parpadeo de sus ojos; sabe como extraer en las relaciones íntimas cada uno de los sentimientos dormidos. Tatiana, un posible ángel caído que ha desarrollado desde todos los puntos anatómicos de su cuerpo; delicada pero firme en sus propósitos. ¡Ahora cuando vuelvo la mirada al pasado, es que soy consciente de lo afortunado que fui en ese preciso verano!
                Sobre la hamaca continuábamos los tres. Si no recuerdo mal, esta fue la primera vez que sus cuerdas se pusieron a prueba resistiendo tanto peso. Ahora es que reflexiono pensando que nos pudimos caer estruendosamente al suelo, pero no sucedió. Fue un día especial, el viento soplaba sobre el patio, y los árboles y cada una de las plantas se movían a un ritmo lento y extremadamente dilatado. El pelo rojo y a la altura de sus hombros, le cubría a Flavia toda la cara por el soplo de aíre fresco que penetraba entre nuestros cuerpos. Tatiana llevaba una coleta que recogía su negra y larga cabellera; pero aún así, sobre la frente algún mechón rebelde hacía cosquillas en mi cara cada vez que me besaba.
                La brisa que penetró en el jardín detuvo las muestras de cariños que compartíamos mutuamente. Una corriente serena lo dejó todo en calma. ¡Entonces nos miramos! Flavia se incorporó hasta quedar sentada en la hamaca y miró a la distancia. El viento continuó por todo el prado hasta perderse en la lejanía, a la altura en que los árboles son simples puntos en la distancia, y las cosas dejan de ser lo que son; el límite entre la tierra y el cielo. Flavia lo siguió con su mirada y no pudo ir más allá. Tatiana dejó caer su cabeza sobre mi pecho, y comenzó a tararear una evocadora melodía. A media voz permitió que el sonido escapara de su boca hasta tomar cuerpo en mis oídos. ¡Fue la sensación que me llegó sutilmente hasta alcanzar algunas de mis primeras remembranzas! ¡Las que posiblemente estén en armonía con los recuerdos de mi prima! ¡Viajé en los recuerdos hasta llegar al lugar en que estuve a solas con mi prima! Éramos casi unos niños, pero sentimos una atracción mutua que nos dejó impávidos, y no sabíamos por qué. Yo le pregunté.
__ ¿Tienes miedo?
__ ¡No, porque estoy contigo! ¡Si me pasara algo tú cuidarías de mí! ¿Lo harías? –Me preguntó mi prima.
__ ¡Claro que sí, eres la prima preferida! ¡No repasará nada! –Se lo prometí-- ¡Nadie sabe dónde estamos!
__ ¡No importa! –dijo muy segura.
__ ¿Y si se hace de noche cómo llegaremos?
__ ¡Con las migas de pan! –Contestó.
__ ¡Como en el cuento que nos leyó el abuelo!
__ ¡Claro tonto! ¡El único problema es,............es que no puse las migas por el camino cuando veníamos hacía aquí! ¡Ja,.........! –Y comenzó a reírse con una carcajada amplia e ingenua.
__ ¡Ja, ja,............! –Al final terminamos los dos rodando por el suelo de la pequeña casita del bosque. ¡Entonces mi prima comenzó a tararear una melodía que la escuchaba por primera vez!



PARTE 8.

__ ¿Me escuchas? ¡Creo que estabas soñando despierto! –No quería despertar, pero las caricias de mi prima me trajeron a la realidad.
__ ¡No, estaba pensando en cuanto tiempo se quedaran en la casa de los abuelos!
__ ¿No hemos llegado y ya estás pensando en cuando nos vamos?
__ ¡No, no, para nada! ¡No, me has entendido mal! ¡Es que este tipo de sorpresa no se da todos los días! –Le contesté a mi prima, pero mirando a Flavia-- ¡Espero que se vuelva a repetir!
__ ¡Nada se repite! –Dijo Flavia.
__ ¡Nuestra intención es combatir al aburrimiento! ¡Hemos venido para que formes parte de este ejército que está en contra de la normalidad de los días que son todos iguales! ¿Quieres ser parte del mismo? --Me preguntó mi prima-- ¿Si o si?
__ ¡Sí! –Le contesté entre cortado.
__ ¡No te hemos escuchado! –Gritaron las dos al mismo tiempo.
__ ¡Sí, si, si, si! ¡Si, quiero ser parte de un ejército que me está volviendo loco y besa tan bien! –Mi euforia se detuvo al comprender el significado de las palabras que solté sin pensar.
__ ¡Tienes toda la razón!  --Flavia fue directo a mi boca y antes de llegar se detuvo-- ¡Si eres un buen soldado, puede ser que en algún momento tengas una medalla! ¡Esto es el comienzo, pronto vendrán las batallas, las emboscadas, los atrincheramientos, el ataque, y todo lo que estemos dispuestos a entregar por nuestro..............honor! ¿Estás de acuerdo?
__ ¡Estoy de acuerdo mi generala! –Y sentí en mis labios la caliente y complaciente boca de Flavia que no dio tregua en su ataque.
__ ¡¡Todos para uno, y uno para todos!! –Afirmó Tatiana, que fue escalando desde mi pecho hasta alcanzar mi labio inferior. Se aferró a el con los diente al mismo tiempo que absorbía los alientos variados que flotaban sobre la hamaca.
                Esto no detuvo a Flavia, y sin decir absolutamente nada me tomó por el pelo para que no me fuera a escapar. ¡Esto disgregaba mis ansías amatorias convencionales! ¡No estaba dispuesto a rendirme, y menos ahora que comenzaba los preliminares para la cruenta batalla! ¡Soy un soldado, sin experiencia, pero dispuesto a entregar el corazón y mi cuerpo si fuera necesario, para que el enemigo no logré su propósito! ¡En las batallas se demuestra el arrojo y la valentía!
                ¡Sin pensarlo, únicamente por instinto, para no lamentarme en el intento, comencé a desabotonar la blusa de la enigmática Flavia! ¡En el primer intento no me detuvo, es buena señal! ¡Continué al segundo, al tercero, y al cuarto botón, y mis ojos enfocaron al lugar deseado! Desde mi posición de franco tirador el punto de mira se centró en el pecho izquierdo de Flavia, era el que tenía a mi alcance. No bastándome con esto, cerré el ángulo visual, y fui directo al pezón voluptuoso y rosado que de vez en cuando rozaba la tela de la blusa de Flavia. Sus pechos eran pequeños, sinuosamente provocadores. Lo que en esa época llamaba “pechos de duendes”, por la forma curva en la punta como los zapatos de los duendecillos traviesos. Un volumen nada desbordados hacia las axilas, erectos, firmes, sin llegar a marcar canalillo cuando se unen. En resumen, bellos pechos delirantes con enormes fresas en sus puntas que no estaban dispuestas a permitir un ataque por sorpresa. ¡Los pudiera comparar con espléndidos misiles-antiaéreos!

               
Continuará...............................
FOTOS: ARA Y MANDY.


sábado, 7 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!




PARTE 5

                El primer segundo fue una sorpresa, el siguiente sentí una excitación fuera del alcance de mi vida ordinaria. Mi mente se puso en marcha dejando el pensamiento en vuelo para buscar escenarios comprometedores en los que estuvieran mi prima y yo; pero al abrir los ojos unos labios delicados y purpúreos obstruían mi visión. Flavia, la amiga de mi prima me besó con tanta intensidad, que experimente sensaciones paradójicas que dejaron mis terminaciones nerviosas en anarquía total. Hasta este espacio de tiempo en la hamaca, mi corta vida amorosa no incluyó besos firmes y compactos, los besos que me daban caían por su propio peso sobre mi boca, y se quedaban inanimados esperando algún acontecimiento que los hiciera reaccionar.
                Este beso fue seguro, dispuesto hacer daño más allá de la piel y de los órganos, y los que otras bocas me dieron, eran muy parecidos a los de las películas de los años veinte; solamente superposiciones labiales y mudas. --¿Puede ser esto un beso?—Me cuestionaba y comparaba, sin dejar de mirar a mi prima y a Flavia, desde mi posición estancada en la hamaca que entre las dos dominaban.
__ ¡Yo me llamo Flavia! –Y me tendió la mano-- ¿Tú te llamas..........?
__ ¡Soy........! ¡El primo de Tatiana! –Las dos se rieron ampliamente. Fueron palabras estúpidas.
__ ¡Sabemos que eres el primo de Tatiana! ¡Me refiero a tu nombre!
__ ¡Claro, es una broma, pero no la cogieron! –Esta vez las dos solamente se miraron-- ¡Tatiana sabe como me llamo! –No atraparon mi sentido del humor.-- ¡Me llamo Abiam!
__ ¡Abiam, me gusta tu nombre! –dijo sorprendida Flavia.
__ ¿No te dije que te gustaría? –Le contestó mi prima-- ¡Como sabía que te gustaría, no te lo dije para que mi primo tuviera el premio!
__ ¡Hiciste bien Tatiana! –y sin esperar nada más, se lanzo como un ave de presa sobre mi boca.


PARTE 6

                Mi prima se rió a gusto al ver a Flavia atracando mis labios, pero no se mantuvo en espera, fue en busca de un mínimo espacio e irrumpió entre los dos. Flavia estaba sobre mi pecho bien posesionada y Tatiana llegó reclamando a su primo por simple antigüedad. ¡Yo no comprendía nada, pero todo lo que me estaba sucediendo se escapaba de mi razonamiento, aunque mi cuerpo comenzó una excitación en evolución! ¡En este instante sería imposible detener al más pequeño de mis músculos, que se dilataba con pasmosa elasticidad!
                Mi prima llegó a mi boca, y sin pedir permiso, puso sus labios entre los míos y los de Flavia. --¿Qué es todo esto?—Me preguntaba sin encontrar respuesta. Las ideas se disparaban al igual que mis sentidos y nada en mí era racional. Dentro de mi boca la lengua de Flavia exploraba cada rincón, y Tatiana dejaba constancia con su saliva que se escapaba por la comisura de mi boca. --¡Nos estábamos besando los tres! ¡No puedo explicar la sensación que siento, pero si el paraíso existe, creo que estoy en él!—Los conceptos daban vueltas en mi mente, y en mi boca los labios mezclados de dos sorpresas que no esperada que irrumpieran de esta forma sobre mi hamaca.
__ ¿Te gusta? –Me preguntó Flavia.
__ ¡..............!
__ ¿No te gusta? –Inquirió Tatiana.
__ ¡..............!
__ ¡Tatiana, creo que no le gusta! –Dijo Flavia.
__ ¡Despacio! ¡Más que gustarme, no encuentro el rumbo! –Les dije mirándola a una, y a la otra.-- ¡No sé si todo esto estaba planeado o no, pero ha sido una sorpresa que no olvidaré aunque vuelva a nacer! ¡Las palabras se han perdido y mis intuiciones alteradas!
__ ¿Pero te ha gustado? –Insistió Flavia.
__ ¡Es que.......!
__ ¡No digas nada más si no quieres! –Habló mi prima-- ¡No volverá a suceder!
__ ¡No! ¡Es la sensación..........más.......como la pudiera llamar.........! ¡Cuando uno se encuentra satisfecho, y cree que es el final de una comida deliciosa, le dicen que falta el punto más jugoso, el postre! ¡Las dos son la suma perfecta! ¡Soy un buen degustador de sabores!   
                No pude decir nada más, porque Flavia con sus manos tomó mi cara y la llenó de besos dispersos y sin orden, pero con todos los accesorios posibles. ¡Me besaba sin pausa, para que Tatiana no fuera más que una simple espectadora! No fue así, mi prima irrumpió sobre los espacios vacíos de mi cara, y sus besos aumentaron en sonoridad. ¡Después de todo, quedarme paralizado sobre la hamaca no era la mejor opción para mis ideas dudosas!
                Con una de mis manos tomé a mi prima por la parte de atrás de la cabeza, y con la otra a Flavia, y los tres nos unimos en un mismo punto. ¡Las miradas confluyeron, y nuestras bocas se devoraron!

Continuará...............................



miércoles, 4 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!




                                                  PARTE 4

                La prima que llegó para quedarse todo el verano se llamaba Tatiana, y su amiga Flavia, fuimos las tres patas perfectas para una mesa de patio que se cobijaba bajo la sombra de una madre selva. Llegaron en tren desde la ciudad y mi abuelo las fue a recoger a la estación. Desde hacía dos verano que no veía a mi prima Tatiana y para mis adentro, la curiosidad me estaba matando por saber cómo era en la actualidad. ¡De ella siempre tuve un recuerdo posiblemente místico! ¡La forma en que me contemplaba ocultaba algún mensaje que no llegué a descifrar; pero ahora estaba dispuesto a rebuscar más allá de su mirada para conocer la verdad!
                El abuelo me preguntó si deseaba acompañarlo a la estación. ¡Le dije que no, que prefería esperar en la casa! Mi intención radicaba en restarle importancia a la llegada de la prima y su amiga. ¡Algo me decía, que debía permanecer en calma, como si nada hubiera pasado! Fue lo que hice, me acosté en la hamaca del patio y comencé a  balancearme despacio como si llevara una eternidad allí. Cerré los ojos y esperé por el viento para que me llevara en un sueño transitorio hasta que llegara mi prima.
                Fui entrando en un letargo profundo y me perdí en la oscuridad más placentera que podía experimentar. La hamaca cada vez se balanceaba menos y olvidé el motivo por el que estaba en el patio. ¡El aire fresco que penetraba por la enredadera se deslizó por mi cuerpo con descortesía, y se paseó de un lado al otro sin contemplación; entraba por cada orificio de la red y volvía a salir a toda prisa sin llegar a detenerse! ¡Se repitió a su antojo por un tiempo dilatado! ¡Creo que me dormí con la fresca corriente que tomaba mi pelo y lo arremolinaba a su voluntad!
                ¡El silencio se impuso sobre el viento y la quietud se apoderó del jardín! ¡Dormía con una completa entrega! ¡Por un momento sentí una corriente de aíre caliente que recorría mi cara! Nuevamente agrupaba mi pelo a un lado, y con un soplo lo lanzaba en dirección contraria. ¡Continuó de forma insistente una y otra vez! Un viento testarudo que molestaba con su soplo febril se posesionó sobre mi boca, y pensé por un instante que entraría hasta mi garganta. ¡Abrí los ojos y los volví a cerrar! --¡¡Es ella!!--  ¡Sobre mí, con sus labios a escasos centímetros de mi boca estaba mi prima Tatiana, intentando hurtar mis más íntimas fantasías!
                --¿Cómo estás primito?—Me preguntó, y dejó caer con toda intención su cuerpo sobre mí. Sus pechos se apoyaron encima de los míos y comprendí que en dos años había cambiado, pero mucho. --¿No te acuerdas de tu prima preferida?—Fue una pregunta con toda la intención. ¿Cómo no la voy a recordar? ¡No puedo decir que este momento lo soñé, pero mirándola bien, desde este minuto soñaría con ella todas las noches! --¿Los ratones te han comido la lengua primo?-- ¡Me gusta su voz, ahora es algo más segura y su tono es más pausado! ¡Deja las palabras en el aíre y las prolonga hasta que no dan más de sí! ¡.............!
                ¡Para comparar a la Tatiana de hace dos años con esta, dejé que los párpados cayeran por su peso y me puse a recordarla! ¡Ha dejado de ser una niña! ¡Es diferente pero me gusta más que la anterior! ¡Antes no sentía vergüenza  y ahora siento pavor! --¿Te volviste a dormir primo?-- No escuché bien las palabras, las sentía muy lejanas porque me quedé en los recuerdos. ¡En el pasado la besé largamente, y siento sus labios ahora en los míos! ¡Son dulces y húmedos! ¡Dentro de mi boca entró su lengua diligente que busca refugio en la mía! ¡Es una sensación diferente pero sorprendente! ¡Me estoy besando con mi prima!
                Ella tomó la iniciativa. Abro los ojos para descubrirla a la luz del día y no olvidar este intervalo. ¡..........! ¡¡La lengua que está dentro de mi boca es otra!! Mi prima está sobre mí, pero no me está besando. --¡Primo, esta es mi amiga Flavia, ya tienes el gusto de conocerla!—Dijo Tatiana. Flavia sonrío, y se mojó los labios a la vez que me alargó su mano.    
      
             

Continuará..........................            

lunes, 2 de julio de 2012

¡LA EXCITACIÓN!


                                            

                                                   PARTE 3

                ¡Comenzamos con un juego didáctico pero algo complicado, el ajedrez! Mayoritariamente desde los primeros años, los niños y las niñas eran guiados al encuentro de este juego para fomentar la concentración. Yo lo propuse por una razón, los tres estaríamos sentados a la mesa por mucho tiempo, y entre jugada y jugada, el silencio traería ideas renovadoras a nuestras mentes. En estos años, mi comprensión respecto al sexo era escasa, pero desde siempre experimenté una atracción carnal y directa hacia el conocimiento de lo que no estaba a la vista; deseaba saber la composición de las cosas ocultas y su textura. ¡Mi prima y su amiga poseían vivencias prácticas que hasta ahora no formaban parte de mi experiencia! ¡Mis intuiciones estaban basadas en teorías de viejos libros leídos a escondidas, y mi prima y su amiga llevaban algunos pasos por delante de mí respecto a estos temas!
                Mi prima, que por motivos domésticos la llamaremos por un nombre quimérico, llevaba un desarrollo admirable. Un progreso físico en todos los valores de su cuerpo. La amiga menos, pero lo que le faltaba en madurez carnal, lo poseía en voluptuosidad con toques de ingenuidad, que me provocaba excitaciones al saber que estaríamos juntos toda la tarde frente al tablero de ajedrez. ¡Éramos adolescentes con inquietudes concretas! Con el tiempo comprendí que no pertenecíamos a una llamada minoría anormal que se complace con un pensamiento avanzado para nuestros escasos años de vida. En  estas edades, el descubrimiento sexual se debe tener siempre en cuenta por los tutores, porque la primera bocanada de aire al nacer, es un hecho sensualmente natural.
                ¡Todo lo que ocurrió entre los tres en el verano fue excepcional! No dominábamos los conceptos reales de las palabras ante un sentimiento o una emoción, pero lo que hicimos, nos hizo sentir que estábamos viviendo un acontecimiento especial, y que nuestro cuerpo era un cómplice perfecto que se sentía muy a gusto con los continuos encuentros entre los tres. ¡Concebimos un juego reponedor de apetitos e ilusiones ocultas, que hasta entonces pertenecía a nuestra intimidad imberbe! Nos olvidamos de las horas para refugiarnos en la complacencia, y llegamos a desmenuzar cada táctica y ataque del contrario, hasta perfeccionar un jaque perpetuo que mantenía siempre en vilo al rey. ¡Naturalmente que en cada partida, las damas dominaban!   
             

Continuará..........................            
 
 FOTOS: ARA Y MANDY.

domingo, 1 de julio de 2012

LA EXCITACIÓN


                                       
                                               PARTE 2

                Recuerdo un suceso significativo que aconteció en mi vida en los primeros años de la adolescencia, este único hecho marcó la iniciación de mi persona con el sexo. Hoy lo guardo como el momento exacto de mi encuentro con la excitación, que hizo posible que un simple juego de niños fuera la puerta a un mundo de sensaciones nuevas y sublimes para mis cortos años. ¡Descubrí el sexo a través de la diversión, y se instauró desde entonces en mi vida como una ilusión concreta, que fui descubriendo en cada encuentro fortuito, pero esperado, con la persona que me llevó a la exaltación! ¡En realidad éramos tres, yo tenía un año a dos por encima de mis compañeras de juegos, pero con una ingenuidad absoluta comparada a las de ellas; pero en cada encuentro nos sentimos cómplices del momento! ¡El sexo llegó primeramente excitándonos los sentidos!
                Antes de esta experiencia tenía en mi cabeza un sentido, como llamarlo, erróneo de las relaciones carnales entre los humanos. Me enseñaron y aprendí de tanto escuchar, que el sexo es únicamente penetración y corrimiento de “leche”, que para aquel entonces no poseían mis testículos. Todo esto en el caso de ser un niño, porque para las chicas, las cosas cambiaban. Sobre ellas imperaba el veto absoluto de sus libertades. Lo triste, que estas diferencias entre mujeres y hombres, se mantienen hoy día por interés dogmáticos. ¡Algún día será diferente! ¿Qué contradicción para un niño de doce años que se enfrenta por primera vez a la masturbación, y el sentido de la eyaculación no es más que abstracción? ¡Por otra parte nunca me dijeron que en el caso de portar semen, dónde se debía expulsar su contenido sin producir estragos mayores! ¡Estas confusiones pueden llegar a ser peligrosas si no marchamos por el camino del conocimiento! ¡Por más que me masturbaba, lo único que lograba era un ardor insoportable después de muchos minutos de intento, y unas gotitas irrisorias de fluido no identificado que escapaban por el mismo orificio en que hacía pis! ¿Cómo puede ser posible que este suplicio se convierta en placer para muchos? ¿Es viable que por un único espacio salgan diferentes géneros de líquidos? ¡No, creo que sería imposible! Estas reflexiones continuaron presentes hasta que tuve la oportunidad de la experiencia del saber, que me llegó con estas evocaciones que ahora quiero compartir con vosotros.
                Todo comenzó a comienzo de verano en la casa de mis abuelos. Como les comentaba, debía tener alrededor de doce años, uno menos o uno más, es indiferente este detalle, lo importante es, que los primeros días de calor me sorprendieron en la pequeña pero acogedora casa de campo, en la que vivían los seres que más he amado en mi vida. Al abuelo, la abuela lo llamaba Tinguito, cuando deseaba estar a su lado después de algunos minutos sin saber de él, y que el abuelo con toda intención, provocaba para verla enfadar. La abuela no tenía sobrenombre, porque ser abuela, era un peso que llevaba con mucho honor sobre los hombros y no eran necesarios los apelativos. ¡Mi abuela, era la abuela de todos los familiares, amigos, y vecinos! Por estos días, llegaron de vacaciones, mi prima y una vecina, y la pintoresca casita de campo entró en la historia de nuestras vidas.  


Continuará..........................            
 

viernes, 29 de junio de 2012

LA EXCITACIÓN


                                   

                                        PARTE 1

                La excitación es un estado sublime que no se le da el valor necesario. Sentirnos excitados es un período que debemos explotar hasta alcanzar cuotas superiores, más allá de lo humano. ¡Cada acción generada que nos traslada a un nivel preferente, no debe pasar sin dejar huellas! Este instante, aunque se manifieste fugaz, si lo utilizamos provechosamente nos puede perdurar hasta el fin de los días. ¡Nos excitamos o somos excitados, son conceptos para tener en cuenta en nuestra vida cotidiana! ¡Es sumamente importante estar en armonía con nuestro cuerpo y con la energía que nos rodea! ¡Seremos radiantes, sanos, sobresalientes y afinados, si la excitación forma parte de nuestra existencia!
                En los diferentes capítulos vamos a plantear esta exaltación que nos tonifica el espíritu y nos conforta la materia. ¡Cómo llegar a una excitación en todos los planos posibles, sus variantes y métodos para hacerla dilatada y constante! ¡Compartir una excitación y hacerla colectiva! ¡Hacer de cada minuto privado o compartido el sublime, y poner imaginación en el siguiente para ganarle a la reiteración! ¡Producirnos una excitación, y provocarla en los demás en tiempos y lugares prohibitivos para el resto de los mortales! ¡En resumen, escapar de las reglas y experimentar lo extraordinario para que el deseo se expanda sin ningún complejo por la creación!
                Estos motivos, y todo lo que el imaginario confluya, serán los argumentos  comunes para instaurar la excitación en nuestra vida. ¡Nacemos, crecemos, y nos excitamos!


Continuará..........................            

lunes, 25 de junio de 2012

-- LOS ENCANTOS OCULTOS --


                             
                                                    -- 3 –

                Después de una semana, Evelyn había llevado a mi amigo Valentín a su terreno. Él se afanaba en explicarle al detalle los entresijos del negocio y ella lo disfrutaba mirándole y escuchándole con su imponente aspecto de mujer experimentada. ¡Bien que sabía utilizar sus cartas ocultas la hermosa joven! Evelyn supo desde el primer momento que mi amigo perdía el sentido y la cabeza por ella, y también supo sacarle provecho. El mes de prueba en la empresa para Evelyn, terminaría con el veredicto en positivo de su tutor, mi amigo Valentín, si los resultados eran satisfactorios.
                Mi amigo más que tímido es inseguro, y más que torpe, precavido. ¡Se enamoró de una forma absurda, intensa y dolorosa! ¡La visión se le nubló y la única imagen que desarrollaba su cerebro era el cuerpo de Evelyn en todas las posiciones, instantes, y horarios! Por todo esto sabía que no debía meter la pata, que si la deseaba conquistar, tenía que hilar fino como le dije desde el primer momento. Lo mejor de Valentín, es que sabe escuchar, y cuando se lanza a fondo es porque está seguro en todos los aspectos.
                Le sugerí que fuera dejando al descuido pistas sutiles por toda la oficina. Que se mantuviera expectante pero sin que ella se diera cuenta del desbordado interés que se escapaba de su pecho. ¡Si por algún motivo Evelyn sospecha que su vida dependía de él, todo está perdido! Ella se pavoneaba de su belleza y sus encantos, pero sobre todo, de su inalterable seguridad en la relación directa con los demás. En este terreno, mi amigo Valentín nada tenía que hacer. ¡Cuando estaba frente a ella, su respiración se descontrolaba y comenzaba una taquicardia espontánea y de difícil interrupción!
                Pasar el día junto a Evelyn, no se podía comparar con ningún placer terrenal, y esto lo tenía más que claro Valentín, que había descubierto un sentimiento tan profundo que no deseaba definir para no perderlo. ¡No le importaba cómo llamarlo, eso le daba igual! ¡Amor, pasión, deseo carnal, ímpetu, locura transitoria o permanente! ¡Posiblemente lo llamaría tonterías agudas e irreversibles! ¡De cualquier manera tenía muy claro su propósito! ¡Lo importante es que después de muchos años, está sintiendo desde cualquier punto de su piel la vida!      


Continuará............................     

miércoles, 20 de junio de 2012

¡ROMPER CON EL SILENCIO!


                                 

                En el pasillo de un hospital, el joven estuvo pensando algo más de veinte minutos la pregunta para comenzar la conversación. Él llegó antes y se fijó en la chica que preguntó por la consulta de neurología, y desde ese momento no la perdió de vista. Ella se colocó junto a él y preguntó por la hora. Preguntó si el médico se encontraba dentro, y cuando saldría la enfermera para recoger la cita. ¡Muchas preguntas! ¡Las demás personas comenzaron el dialogo, pero él no encontró las palabras justas y necesarias para el primer acercamiento! Ella lo miró y él pensó que el camino estaba trazado.
                Cada uno daba su opinión y ella se relajó hasta sentirse en familia. Poco a poco fueron entrando en la consulta. Al final solamente quedaron ella y él. Cuando estaban todos, él comentó algo entre dientes, pero ahora que se encontraban solos, las palabras se perdieron de su boca. No sabía la forma de expresarle una oración con sentido, y de que ella se interesara por él. ¡Con el rabillo del ojo la observó hasta el último detalle! Los brazos, la camiseta entallada sobre el pecho a punto de explotar, unos pantalones ajustados al máximo dejaban ver las líneas de su trasero, unos zapatos con los dedos de los pies libres de ataduras, y todo lo demás componían una estructura magnifica e impecable. No lo sabía con seguridad, pero se había enamorado. La miró y la volvió a mirar hasta que ella se dio cuenta de la indiscreción de él. ¡Él comprendió que no era transparente para ella, y eso le agrado; pero las palabras permanecían ocultas!
                Veinte minutos fue el comienzo. Estuvo solo más de media hora en el pasillo junto a ella.  El uno al lado del otro mirando a la pared a punto de que los hombros rozaran por descuido sus ropas; pero no sucedió. --¿Qué le digo? ¿Cómo comienzo para no parecer un tonto?-- ¡Nada se le ocurría, nada, y los sudores hicieron acto de presencia en su cuerpo! La puerta se abrió y la enfermera llamó a Dolores Martínez, ella entró, y él quedó con la pregunta en la boca pensando que por un segundo perdió su oportunidad.
                --¡Cuando entre le preguntaré al médico sobre mi capacidad para reaccionar!—Este vacío fue producto del desajuste emocional, pensó. Entró a la consulta convencido de su problema neurológico. Los dos cruzaron la puerta al mismo tiempo. Ella lo miró y se despidió con un “hasta luego”. Él quedó ante la puerta impávido.  ¡Ya no sabía si era neurológico o de timidez!
  


jueves, 14 de junio de 2012

LA EXCITACIÓN



                                              

                En este tema comentaré sobre los mecanismos que actúan sobre el razonamiento para elaborar una estrategia de estímulo a la hora de una relación íntima, de autocomplacencia, o de esparcimiento visual. Son ramificaciones que conducen a la excitación de la corteza cerebral para disfrutar de una sobredosis de glucosa.
                ¡Llegaremos a una excitación múltiple y completa si estamos dispuestos a comprometernos  con nosotros y el elemento de incitación! Muchos factores se ponen en juego, pero no todos son los correctos a la hora del frenesí. Debemos aprender a valor los detalles y sacar partido a nuestras posibilidades e imaginación.
                Absolutamente todo es alcanzable, si lo deseamos con cada una de las fuerzas positivas de nuestro interior. ¡El no hay que desterrarlo en la excitación! En el próximo capítulo dejaremos que la excitación penetre de forma consciente en un espacio determinado de nuestras vidas.